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miércoles, 18 de diciembre de 2013

10 libros en el vientre de un gran pez

Este año fue extraño. Me siento como Jonás dentro del vientre del gran pez. En la oscuridad. Aguardando la muerte. Este año también me encontré con mucha literatura, mucha, la cual reanimó y reanima mis ojos. Este año comencé este blog. He decidido hacer una lista de los libros que más me gustaron, de los que más me aferre, los que sin descanso leí durante la noche. No es una lista de libros salidos este año, es una lista personal, un primer ejercicio que resulta ser reconfortante. Afuera se me quedan muchas otras cosas, para ellas ya habrá tiempo.


1)      Richard Yates, Tao Lin 
Comencé a escuchar mucho de Tao Lin a mitad de este año. Un amigo y yo hablábamos de él, nos compartíamos entrevistas y curiosidades. Con él llegó la ALT LIT, y con ella un grupo de escritores estadounidenses muy jóvenes, con un lenguaje nada adornado. Richard Yates de Tao Lin es la historia de  Haley Joel Osment y Dakota Fanning (dos nombres de estrellas jóvenes de Hollywood), de sus conversaciones a través de Google Chat y sus esporádicos encuentros. Una novela sin anestesia. Sin sabor. Minimalista y que recrea lo que se siente de la vida, esa sensación que a veces es constante; el aburrimiento. Es eso vivir; estar ahí o estár conectado. “La vida es aburrida”. Richard Yates no es una novela reflexiva, pero las conversaciones de sus protagonistas, sus acciones se adentran en nosotros y hace que lo hagamos. De Tao Lin también he leído sus poemarios y el libro de cuentos Eeeee Eee Eeee. Es un gran escritor. Taipei es su última novela.  Es por mucho la mejor novela que he leído, no por su estética que muchos catalogan de pobre por su lenguaje simple y oraciones de estructura sencilla (presente simple), Richard Yates es una gran novela porque dibuja y recrea la vida hoy, ahora.



2)     El Rey Pálido, David Foster Wallace 
David Foster Wallace se merece todos los aplausos. Es un genio. El Rey Pálido es una novela que en realidad no sé qué nos cuenta. A demás esta la historia detrás; novela inconclusa de Wallace debido a su suicidio. La edición de los textos la hizo Michael Pietsch, su amigo. La edición al español estuvo a cargo de RH Mondadori, la traducción de Javier Calvo. El Rey Pálido trata sobre la vida de trabajadores en la oficina de impuestos. El aburrimiento está por todas partes, el tedio de la rutina. Lo interesante son sus muchos recursos narrativos para lograrla. Tenemos un primer capítulo muy poético, un segundo que no produce ninguna acción más que la de pensar, recordar, y ver. Tenemos capítulos de juego metanarrativo que es muy divertido y extraño. Adentrándonos en la novela encontramos un capitulo en que David Foster Wallace nos aparece como el autor, pero también como el personaje y hay una extraña jurisprudencia legal sobre los términos de la imaginación y la realidad. Está obra es monumental. El libro de cuentos La Niña Del Pelo Raro es mi libro favorito de DFW, pero El Rey Pálido como obra póstuma inconclusa y llena de narraciones que parecen no cohesionarse es particularmente atractivo.



 3)     Los Hermanos Cuervo, Andrés F. Solano 
Solano ha sido elegido por la revista Granta como uno de los mejores escritores jóvenes en español. No es un título que diga menos de su obra. Los Hermanos Cuervo es una novela que indaga. Sigue las pistas, y las hipótesis sobre la vida de los Cuervo. Primero sobre ellos, luego sobre los abuelos, y termina con Betty. Es un poco detectivesca en la forma de especular y perfilar a los Cuervo; los indicios, las posibilidades, las conclusiones. Ese elemento tan atractivo que en Colombia también ha explorado Vázquez; el descubrir al otro hasta sus más hondos secretos. Lo que amo de esta novela no es sólo su gran narración, sus pasajes de la enciclopedia, la descripción de los detalles, su descubrimiento de la vida colombiana junto con la de los Cuervo, sino también el panorama que se abre en la literatura de jóvenes escritores en Colombia. Ya estamos pasando las viejas glorias en nuestra forma de contar, y también las sicarescas formas de tratar las épocas violentas que hemos vivido. En la novela también hay algo más; el querer encontrar su lugar en el mundo. La forma tripartita de la novela la hace dinámica. Diferentes tipos de narración en cada parte; va madurando; la primera intensa, llena de preguntas. La segunda, un artículo que se dice tomado de “Grandes Crónicas Deportivas” (a veces me pregunto si el articulo será real, no lo creo, pero no confió en mí)  en el que la escritura demuestra más firmeza y con un personaje caótico, ya no misterioso. La última, una forma de escritura muy sobria, la mejor de la novela (a mí juicio) que alcanza el tono de la literatura de pensemos, un Delillo o un Pynchon.   



4)     Jóvenes Sin Futuro, Les Habla Su Capitán, Ricardo Limassol 
Este es un poemario que desborda energía. Lo encontré por casualidad en la red y ha sido muy divertido. Ya he hablado de él antes aquí. Limassol es un buen poeta, sigo a ese capitán. Toda la vitalidad de la juventud está allí, la desazón de la vida, el sentirse perdido, la decisión de enfrentar aun con la sentencia de perder. Es un manifiesto para declarar cada mañana. Limassol es mexicano.



 5)     Diarios de Nada, Juan G. Sánchez. 
Es un libro de cuentos. Desborda energía e ímpetu. Se siente el trabajo narrativo, la búsqueda de diferentes formas para contar. Es un libro en caída libre y que nos dejará con otra perspectiva de la literatura colombiana. Sí, Sánchez es otro gran escritor colombiano. Diarios de Nada es un libro finalista en el concurso de cuento de Bogotá (que ganó según entiendo Juan Álvarez, otro escritor imprescindible dentro de la nueva narrativa colombiana). Fue publicado luego de un trabajo admirable de autopromoción y búsqueda de ayuda. Tal como lo haría Tao Lin para publicar una de sus primeras novelas. Este tipo de acciones que buscan autofinanciar o buscar los recursos para publicar es común hoy a través del internet, sin embargo pocas iniciativas cuentan con una obra tan bien lograda como la de Sánchez. La colección de cuentos está gratis en la red. Debo un comentario a esos relatos.  



6)     Ante ti se arrodilla mi silencio, Jacob Steinberg 
Es un poemario sobre la cotidianidad, sobre la nostalgia del amor, sobre encontrar un lugar en el mundo. Llegue a él a través de Luna Miguel (la amo, ha hecho cosas muy valiosas por la literatura). Ya también hable de él aquí. El titulo recuerda a Girondo. Tenemos las acciones cotidianas, la poesía, el amor que se extraña, la relación con el judaísmo, allí hay un tópico muy interesante; no saber de dónde se es, esa es la nostalgia. La obra es sobre el poeta y Dios en un sentido que es el que realmente admiro. La obra la podemos leer en issu.


      7)     Lo Definitivo y Lo Temporal, Javier A. Moreno 
Es una compilación de cuentos. Relatos cotidianos y que guardan una gran tensión en ellos entre lo real y lo fantastico. Es un libro pequeño, pero que te queda en la cabeza como la melodía de un ave. Javier A. Moreno es colombiano, otra muestra de la gran narrativa que se hace en este país.  Lo realmente atractivo es una ironía que no se hace explicita. Fue editado por la universidad EAFIT. Su narración es precisa; hay una economía del lenguaje muy bien manejada, y abarca desde diferentes perspectivas la cotidianidad en la ciudad.



 8)    ATTA, Jarett Kobek 
Esta es una de las últimas novelas que he leído este año. También hable de ella aquí. Editada al español por Alpha Decay (traducción de Alberto Sánchez Galeano), es una novela sobre los atentados del 11-s. Una novela que tiene una forma de contar muy llamativa. Está hecha a contrapunto entre los hechos y los sentimientos del terrorismo, entre la vida mundana y religiosa, entre la contradicción de la fe y la humanidad. Un libro de un Joven autor estadounidense. Una obra que te hace vivir y sentir como un radical árabe. Es otra perspectiva a los hechos que nos han contado.


9)     Lento Aprendizaje, Thomas Pynchon 
Este libro es necesario si eres amante de la escritura. No sólo tenemos una recopilación de cuentos de Pynchon sino también un largo prologo en él explica sus vivencias como escritor, su errores y técnicas narrativas, esas formas de llegar al personaje o situación.


10) Desgracia, Coetzee 
Una gran amiga me insistía en que tenía que leer a Coetzee. Luego de leer algunos de sus libros quede fascinado. Coetzee ganó el premio Nobel de Literatura hace relativamente poco. Pero no fue por eso que lo leí. Desgracia es una novela que trata sobre la moral. Sobre lo que es moralmente correcto en determinada situación, la desgracia es optar una postura sincera a los sentimientos y hechos, hacerse arrogante para no doblegar el espíritu ante lo que exige la sociedad. Un profesor universitario mantiene una relación con una de sus alumnas. Esto se descubre, pero él sabe que nada fue abusivo. Fue una relación consensuada pero quiere la gente que él se disculpe por el amor expresado. Esa tensión acompaña una parte de la novela, en la cual el renuncia a su puesto como profesor y abandona toda su vida. La otra narra la vida en el campo. La violación de su hija y el robo de las tierras por parte de otros individuos, pero es la ley del campo y nada se puede hacer. Se ve enfrentado de la misma forma. Ataca como lo atacan a él. ¿Qué es lo correcto? Ese es el juego. La narración es intuitiva y fluye entre la descripción de los lugares y los sentimientos de sus protagonistas.  Simplemente hermosa.


sábado, 24 de agosto de 2013

Tao Lin y sus precursores

He estado leyendo El Rey Pálido de David Foster Wallace, no he escrito mucho por esta razón. Estoy constantemente pensando en la literatura, en cierta medida me he dado cuenta que no he entendido la mitad de las cosas que he leído, y la otra mitad están suspendidas en mi memoria con hilos que apenas estoy atando para no perderlos.

He leído los poemas de Celan o Saint John-Perse sin entenderlos, También me ha sucedido con Hiperión, me confundo, La tierra baldía la he disfrutado sin arriesgarme a comprenderla, El Fauno de Mallarmé del que Debussy hizo una obra... bueno, creo que tengo un gran problema. Por un lado no entiendo eso de lo que se habla cuando hablan los poetas, por el otro, disfruto tanto eso que no entiendo. En ello radica cierta virtud de la literatura. He pensado que tampoco entiendo estas obras como tampoco entiendo mi vida, son como imágenes que se disgregan e incorporan en una percepción de la realidad.

Estoy leyendo por estos días, no sólo a Foster Wallace con El Rey Pálido y La niña del pelo raro, sino estoy empezando a leer Richard Yates de Tao Lin. He leído tanto sobre esta obra, la conseguí y es toda una alegría -me sentía lejos de todo lo que veo sucede alrededor-. Por primera vez entiendo o voy entendiendo la forma de la literatura, Tao Lin será tan importante para la literatura, no sólo por su obra en sí, sino también por su relación con la misma literatura. Borges, escribió algo llamado Kafka y sus precursores, la idea es que a través de un autor actual vemos en retrospectiva otra literatura, Browning precursor de Kafka. Tao Lin es nuestro punto de enclave, el de esta generación mediante el cual el lector ira entendiendo la relación de la literatura con ella misma; discusión que ha permanecido oculta en la academia y ahora ha saltado a medios menos formales. La discusión de hacia donde se dirigue la escritura, quienes son nuestros padres (y todas estas cosas que parecen importantes, y lo son). Lo mismo les habrá sucedido o nos sucede cuando leemos a Foster Wallace. Otras generaciones encontraron en el Ulises una voz; con Poe sucedió al ller a los franceses, y en los franceses con nuestros modernistas, así podríamos seguir e iríamos tejiendo la red de la que hacemos parte como lectores.

No todos, al ver el cielo nocturno y estrellado, puede ver las relaciones de las estrellas consigo mismas y las relaciones que el hombre a creado para ellas. Eso sucede cuando nos paramos frente a la literatura pero, cuando podemos estudiar y tener de cerca lo que vivimos con la llamada Alt Lit en todas partes, esas relaciones se hacen menos dispersas y empiezan tener no sólo relevancia sino relación. Thérien escribió algo sobre lo que él llamaba La escalera, es como una especie de imagen en la que vamos poniendo uno a uno los soportes, uno tras de otro como eslabones, nuestras lecturas. Es una imagen igual a la de Borges, sólo que la de Borges nos pone en relación precisa, la segunda, la de La escalera es como crear una escalera al cielo, sin un fin preciso, más bien como una relación antropológica. Tao Lin en esta nueva versión de la metáfora de Borges, Tao Lin y sus precursores, será como un filtro de instagram. Escritores como Wallace empiezan a tomar forma, su relación en su generación, con la nueva literatura, con la vieja, con Beckett, Kafka, y todas esas comparaciones que adrede los críticos o quienes hacen las reseñas de sus libros quieren hacer. Cierta es una cosa: estas nuevas lecturas forman nuestro entender de las anteriores, es una capacidad extraña de la literatura.