Mostrando entradas con la etiqueta david meza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta david meza. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de junio de 2015

Todo tiene su final



https://www.youtube.com/watch?v=PpmwQcc1h2g&spfreload=10


En agosto de 2014 comenzaron los perros a ladrar. Es decir, Los Perros Románticos están próximos a cumplir un año de vida, un año que ha pasado como si fueran muchos, un año en que han sucedido un montón de cosas que espero recoger aquí.

Lo primero, el hangout realizado en agosto. Fue comentado recogido y aplaudido y desdeñado por muchas personas, pero sobre todo aplaudido y seguido. Se hicieron dos sesiones. El primer hangout pueden verloaquí, el segundo aquí.

Del hangout salió la antología de LosPerros Románticos que pueden leer aquí. Es variada, recoge tantas y tan diversas voces que sería muy difícil catalogarla. Pero lo que se aplaude es que cada persona en ella viene con un trabajo impresionante, cada persona allí no sólo era un nuevo autor para leer, sino alguien de quien aprender.

Sin el trabajo anterior de proyectos como el de la Alt Lit (la que amo profundamente), la red de lospoetas salvajes, el trabajo impresionante realizado por Ana Carrete en New Wave Vomit o el realizado por Luna Miguel con Tenían veinteaños y..., todo esto hubiera sido imposible. Otro tanto se agradece a las cartoneras que montaron el material digital en ISSU y a proyectos como Poetry will be made all! Con los cuales pudimos acercarnos a tantísimos autores. Hoy claro, el espectro es más amplio y pueden conseguirse libros compartidos libremente por sus autores en toda la red, y grupos como los perros han posibilitado el encuentro de esos libros con sus lectores. (aquí una muestra hecha por los chicos de poesía sub25)

También hay que agradecer a los editores por creer en esto y a los periodistas culturales por arriesgarse a reseñar.

Luego vinieron los recitales y lasconversaciones, como las de La Casa Encendida.

Recitales en bares.




Recitales con stripers




Cosas divertidas que salían por todas partes y de las que me he sentido feliz de pertenecer, o por lo menos ver en la distancia.

Ese gran momento épico del encuentro entre David Meza y Ben Brooks.


Recitales en Guadalajara.

Recitales en Madrid.

Recitales en todas partes que avivaron un poco ese mundo que suele ser acartonado y frío.


Artículos en Nylon, El estado Mental, El mundo, el aliado playground Mag... y tantísimos otros.

En realidad siempre trato de pasársela bien. Nunca de nada distinto. A veces todo debe cambiar y dar un giro. Debe volcarse hacia otros lugares. Hubiera querido hacer mucho más pero no fue posible. Disfrute mucho en la visita virtual que hice a España. Haber colaborado en la antología de los perros. Poder colaborar en ese proyecto increíble de María Yuste efecto 2000. Haber compartido poemas. Haber colaborado y ayudado en la edición de Crack vol. 1, unos relatos sobre fútbol que no son sobre fútbol. Tener la posibilidad de leer y publicar a autores en el NewSpleen, que en verdad aprecio porque no hay muchos espacios dedicados a la prosa o a la narrativa joven. Haber entrevistado a muchos aquí con Los poetas repulsivos. Y haber escrito un librito llamado La polifonía de la nada.

Se cumple un año que son como siete años en vida perro, así que ha pasado lo suficiente como para enfatizar en que esto realmente hace distinta la literatura, el mundo literario, para decirlo de otro modo. Las antologías recientes como Mil novecientos violeta (El Gaviero), o Los Reyes Subterráneos (LaBella Varsovia) son muestra de eso... también todo lo que se edita de la alt lit al español (tanto en España como Argentina) es síntoma de que hay algo cambiando en la forma de escribir y que quizás hoy, como en ningún otro tiempo, podemos estar atentos a esos cambios y vivirlos de manera directa, en masa, de forma amplia y sin mediadores (más allá de los traductores a quienes siempre he agradecido esa labor tan desinteresada).

Así que ha sido un año difícil y tiene muchos proyectos por delante. Yo en lo particular soy nadie sin ustedes, y volvemos a ese anonimato.


viernes, 3 de octubre de 2014

Mil Novecientos Violeta

David Meza, Antonio J. Rodríguez, Luna Miguel y Ben Brooks

La literatura está naciendo y fluyendo a través de internet y eso está sucediendo justo ahora. La Fundación La Casa Encendida ha organizado un evento llamado “MilNovecientos Violeta” para hablar de esto precisamente; de las relaciones de literatura e internet, de la nueva generación de escritores y también de ovnis. Sucederá el 16 y 17 de octubre, a las 19:00h para ambos días (hora de España). La poeta Elena Medel estará moderando el evento. El gran invitado es David Meza, quien desde El Gaviero Ediciones ha publicado una obra cosmológica y hermosa: El Sueño de Visnu. Junto a él estará Luna Miguel conversando sobre poesía. Esto sucederá justo el 16 de octubre y todos podremos ver el evento a través de streaming desde la página web de La Casa Encendida. Pero ahí no acaba, el 17 de octubre de nuevo habrá una mesa para hablar de las nuevas voces de la literatura española; Annie Costello (1992), Óscar García Sierra (1994), Rosa Berbel (1997), Miguel Rual (1992) y Arturo Sánchez (1990) estarán presentes.

La literatura se tomará internet, de nuevo.

Dos meses atrás un evento organizado por Los Perros Románticos hizo lo propio. Se reunieron en un Hangout, que se transmitió a través de YouTube, las nuevas voces de la literatura de toda Latinoamérica y España para compartir sus experiencias, leerse poesía y divertirse un rato. La literatura se tomó internet por dos días. Lo mismo sucederá el próximo 16 y 17 de octubre. La Casa Encendida, ahora sí de verdad, estará encendida.

Movimientos como los de la Alt Lit o Los Perros Románticos demuestran que internet es otro mundo posible para la creación literaria. Ahora llega “Mil Novecientos Violeta”. Hay que darle valor a esto. Sobre todo cuando se está trascendido internet: La escritora Caterine Scicchitano ha sido fichada por la editorial Grande para publicar uno de sus libros; El festival de poesía de Rosario (Argentina) ha invitado a muchos de estos escritores a ser parte de su antología: allí están, por ejemplo, Kevin castro (Perú) y Alexandra Espinosa (Colombia); Agustín Guambo recientemente ha dado la noticia que ha ganado  la Segunda Edición del Premio Hispanoamericano de Poesía de México “Rubén Bonifaz Nuño”. Así que posiblemente estamos frente a “el futuro de la literatura”.

No hay que perderse lo que la nueva generación de escritores está creando, la cual ha encontrado en internet su lugar de reunión. En palabras de Gonzalo TornéLa Red no tiene fuerza suficiente para alterar las leyes caprichosas y cicateras con el que se reparte el talento, pero ha transformado para siempre la velocidad y la manera con la que uno se adentra en el tablero artístico: de darse aliento, de asociarse, de pedir y rendir las primeras cuentas. 

El evento en la casa encendida se divide de la siguiente forma:


·         Jueves 16 . El poeta y los ovnis
David Meza (Ciudad de México, 1990) conversará con Luna Miguel, editora de El Gaviero Ediciones, y realizará una lectura de sus poemas del libro El sueño de Visnu. El autor mexicano es una de las voces más influyentes e importantes del momento.
·         Viernes 17. 1990: un mapa de la joven poesía española
Se hablará de proyectos y blogs como 89plus, Los perros románticos, Tenían veinte años y estaban locos, Mil novecientos violeta, Ciudades esqueleto y de editoriales como La Bella Varsovia. Elena Medel dirigirá esta conversación e invitará a los autores a que intercambien ideas y puntos de vista sobre el estado actual de la literatura.


lunes, 9 de junio de 2014

Los Detectives Salvajes, este ha sido mi camino hasta aquí.



UNO. Googleo: poetas jóvenes. Google responde con 731.000 resultados. No me siento complacido con lo que ofrece. Agrego a la búsqueda: veinte años: 683.000 resultados: poesía contemporánea, un artículo de Wikipedia. No me interesa. Dos, tres, cuatro resultados más. Clickeo en “tenían veinte años y estaban locos”, un blog en Tumblr.


DOS. Digito en el buscador: new wave vomit. Se abre la página. Veo números que me recuerdan a Rayuela, cada número lleva a un poeta distinto, todos muy jóvenes. Durante esos días me hago amigo de Ruppel en Facebook, leo a David Foster Wallace y no dejo de pensar en que tengo que conseguir un empleo.  


TRES. A ambos blogs mando un correo con pésimos poemas.

CUATRO. Comienzo a leer la llamada "nueva literatura norteaméricana". Entre mis amigos, sólo uno sabe del asunto. Me recomienda un par de artículos. Uno de ellos es en el que Monelle cuenta la visita de Lin a España y la oferta que recibe de 50.000 dólares por su próxima novela. Esta sería Taipei. Richard Yates da de que hablar en todas partes. Comento una reseña que habla mal de Lin en Hermano Cerdo. Había leído a Lin en algunos blogs, también en lo que se llamó "ficción rara". Tuve envidia de cómo escribían, pero nunca atenté contra ellos.

CINCO. La nueva literatura estadounidense es bautizada con diferentes nombres: New wave vomit, new spleen, alt lit y posnoventista. Este último nombre lo da Jacob Steinberg a quien he leído atentamente. Escribo sobre él. Nos hacemos amigos en Facebook. Le digo que me gusta mucho lo que está sucediendo con los escritores jóvenes. Pienso que debería decirle que creía que no existían, pero me guardo esas palabras. Él me responde que no esperaba lo que estaba sucediendo tampoco. Sigo lo que hace editorial Cartonera, no me gusta tanto como lo de Steinberg. Le pregunto sobre algún escritor colombiano. Me recomienda un blog llamado "Taja Lápiz". Conseguí un empleo mediocre. Ricardo Limassol aparece como un ebrio en mitad de la avenida. Caminé junto a ese ebrio, lo llamé capitán y me dije que la vida debía ser diferente. Escribo sobre Limassol.

SEIS. Pienso que deben existir poetas jóvenes colombianos, bien o mal, yo era uno o por lo menos lo intentaba (ya no escribo poesía como antes). ¿Dónde están los que escriben en mi país?... Me recuerdo en un bar recitando un par de versos junto a otros poetas. Pienso que son tan malos como yo, también pienso que es imposible que no exista alguien que escriba como la gente que estoy leyendo en los blogs de Tenían veinte años o new wave vomit. Encuentro a David Pardo, me hago amigo de él en Facebook, me gusta cómo escribe. Leo a Alex Velasco, me llama la atención. Sin embargo, ninguno de los dos se ha preocupado por recoger sus poemas, ni en un libro, ni en algún sitio en internet. Los dejan presos en recitales sin público. Digo que escribiré sobre ellos. Hago comentarios mediocres sobre lo que han escrito. Me hago amigo de Limassol en Facebook, eso me hace feliz. Conozco a Tristan Landeros, mexicana.

SIETE. Comienzo a leer a Frank O’Hara, y H.D…. no dejo de pensar en que me gusta cómo escriben los jóvenes de la alt lit. Yo no escribo como los de la alt lit. Me doy cuenta que lo que admiro es cómo logran hacerse a un público a través de internet y ganar espacios en la crítica. Lin es portada de una revista. Hablo de literatura rara con un amigo. Comienzo a leer House of Leaves. Todo esto fue hace casi dos años. Entonces salía con Natalia, ella era divertida, terminamos. Ese mismo día vi a Monelle recitando poemas de poetry is not dead junto con un tipo de una guitarra en youtube. Comienzo a leer a Antonio J. Rodríguez.

OCHO. Odio leer a Antonio J. Rodríguez.

NUEVE. Amo leer a Antonio J. Rodríguez, Fresy Cool me parece desbordante. Comienzo a escribir prosa, esta vez ya no cómo lo hacía años atrás. Leo a Pynchon y comienzo a odiar a Pynchon. Compro el Rey Pálido de David Foster Wallace. Leo Anábasis por quinta vez. Leo los diarios de Pizarnik y Anais Nin. Comienzo a leer a R. H. Moreno Durán y termino de leer Los Hermanos Cuervo de Andrés Felipe Solano. Escribo sobre esta última novela. Me hago amigo de Solano en Facebook, le digo que me gusta su libro, agradece el comentario.  También comienzo a leer Los Estratos. Juan Cárdenas luego vendría a Cali e iríamos a comer junto con Alberto Sánchez Galeano, quien ha traducido para Alpha Decay a Jarret kobek. Siento que amo la literatura. Sigo con mi empleo mediocre, escribo sobre ello.

DIEZ. Cada día hay más ambición sobre encontrar nuevos autores, nuevas voces. Buscar se convierte en una enfermedad. Me choco con Kevin Castro. Al hacerme amigo de él pienso que hay muchos escritores que llevan el mismo apellido: Jordan castro, Ernesto Castro, Kevin Castro. Estoy embebido de Vomit. Leo y traduzco a Mira González. Ana Carrete es mi ídolo. Lin se lleva mi admiración. Pienso que debería leer más a la alt lit.

ONCE. Me vuelvo crítico de la alt lit. No me gusta la relación que quieren hacer con los beatink. Creo que son muy diferentes, muchas personas piensas que son iguales. Leo a Richard Chiem, Mira González, Gabby Bess, Ashley Obscura, Tao Lin, xTx (pienso que es un hombre, y no), Jordan Castro, Luna Miguel, etc… También leo al colombiano  Juan Guillermo Sánchez, Diarios de Nada. Escribo sobre este libro.

DOCE. Quería traducir un par de poemas de Jordan Castro, me doy cuenta que alguien ya lo ha hecho, y no sólo eso, ha traducido a Lin y escribe similar cómo los de la alt lit, me gusta. Su blog no lleva un nombre, sólo dos iconos: , su autor: Jesús Carmona-Robles, me hago amigo de él en Facebook, hablamos de David Meza.

TRECE. La investigación para encontrar nuevos narradores latinoamericanos y españoles se vuelve un proyecto. La alt lit latinoamericana, ¿existe?...  Al parecer todos hemos pensado lo mismo, nos  hemos hecho las mismas preguntas, pero no habíamos compartido nuestros apuntes. Hasta ahora. 


CATORCE. Todos nos hemos convertido en detectives salvajes.