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domingo, 3 de mayo de 2015

De pie frente a la pantalla

    


     Es el año 2000 y Andrés está frente al televisor con el rostro impávido. El mundo no acabó al cruzar el umbral del 99 como se había hecho viral la noticia. Aunque entonces no se conocía como “noticia viral”, sino como una alarma generalizada, una pandemia de miedo similar a la que sucedió en 2012 y que Andrés siguió con burla a través de su cuenta de twitter. Sin embargo, en el 2000 dejaba el gameboy para acercarse a la sala. Una mujer tenía una bomba al cuello, un collar, ¿es esto es verdad?

    A veces se recuesta en la habitación, sobre la cama, vista al techo, con la radio encendida y deja pasar el tiempo. Las horas son una carga, y aplastado por ellas Andrés no se mueve. Elude cualquier sensación. La nada lo abruma. ¿Un collar al cuello? Sí… Andrés se siente de manera extraña. Tiene 14 años y no recuerda muy bien nada de esos años. Quizá el nombre de su programa favorito, el nombre de la chica del colegio que le gusta; recuerda el rostro de la chica que beso en la biblioteca, pero no su nombre ni dónde la conoció; no tiene un perro, o eso cree recordar; tampoco un gato. El supernes está junto al televisor. Andrés está solo. Su madre ha salido a trabajar. Su padre no está en casa, no lo ha estado nunca. Andrés pasa de pie mucho tiempo viendo hacia la pantalla. Entiende que cuatro hombres, guerrilleros, plantan el collar en el cuello de la señora a quien ve junto a un barranco de tierra amarilla acompañada de un oficial de policía que no usa protección antibombas. Quiere hacerle sentir que no hay de qué preocuparse. La imagen está en las pantallas a nivel nacional.

     Otros dos momentos en la vida de Andrés han sido como este en el que se queda frente a la pantalla sintiendo algo que no sabe explicarse pero que le hace sentir vivo. El primero lo recuerda porque fue un día cercano al nacimiento de su hermano. Veía la televisión en la mañana, su madre había salido al hospital urgida por unos dolores, tenía ocho meses de embarazo, no había que correr riesgos. Estaba sentado sobre una alfombra roja. Primero un informativo de última hora en la televisión y luego una trasmisión en directo desde el lugar de los hechos. La expresión “lugar de los hechos” le hizo gracia. Un terremoto destruyó la ciudad de la que es origen su madre, eso lo consternó, recuerda, pensaba en sus tíos y la gente que había conocido en las vacaciones pasadas. El segundo sucedió en 2001 cuando sin explicación los soltaron temprano del colegio. Cuando llegó a casa y encendió la televisión vio en cada canal lo mismo. Una imagen de un avión estrellándose contra un edificio. Una y otra vez. En cada pantalla del mundo.       

     En todos estos momentos hubo algo en común que lo hacía sentirse bien; compartía algo con alguien más. Estaba solo, pero al salir al siguiente día sabría que todos hablarían de aquello. Entonces él también podría decir algo. Entonces él no estaría solo con sus pensamientos. Entonces sabría qué decir y cómo sonar. Entonces no se sentiría extraño en los lugares que comúnmente se sentía extraño. Demasiado solo. Demasiado acostumbrado a dejar pasar todo. Menos esto.

     A los 16 toma una botella de vodka solo en su casa. Comienza a tener problemas con el alcohol. Su madre no se entera hasta un par de años después cuando encuentra bajo la cama de Andrés un bar clandestino. Bebía todas las noches antes de dormir. En 2003 abrió su primera cuenta en Hotmail, la misma que ha tenido hasta el día de hoy y la que revisa en este momento buscando la respuesta para una beca en la universidad. Mucho tiempo desperdiciado. No sucede nada, y eso le hace sentir triste. Pero en el 2000 nada de esto importa y se siente particularmente bien estando asustado frente a la pantalla. 

domingo, 26 de octubre de 2014

New Spleen





Cuando comencé a leer todo lo relacionado con la alt lit, antes de que viviésemos todo este embrollo que al parecer la ha destruido, cuando el mundo era lindo, cuando descubríamos lo que siempre estuvo allí, antes de todo eso, cuando comencé a sumergirme en internet como un suicida en al mar, todo floreció. Entonces era tres o cuatro años menor y mis blogs sobre pornografía eran un asco sin gracia erótica, todo iba en declive, pronto vi que todo estaba perdido. Entonces leía a David Foster Wallace. El término New spleen viene de una reflexión  que hace Luna Miguel, ella también exploraba eso que yo había comenzado a conocer. Recuerdo que a quién leí primero fue a Jordan Castro en un blog que después quise buscar y nunca encontré. Sucedió igual cuando en un blog leí el eee eeee eeee de Tao Lin traducido al español y luego desapareció, sin más. Ella también leía new wave vomit y en un intento por nombrar lo que estaba conociendo llamó a todo ello New Spleen, esta era la forma de nombrar a la alt lit, pero new spleen, pienso, es mucho más que eso, es nuestra forma de vida, de vivir en la red, de ser en ella. Sólo pienso en literatura mientras escribo esto, es la que importa. El google traductor que desprecié constantemente se convertiría en mi página favorita. Tantas cosas, tantas lecturas que paulatinamente fueron desapareciendo de internet. Lamenté cada vez que veía morir uno de aquellos blogs, new spleen nace de esa sensación, quería un lugar en el cual preservar la literatura que me gustaba. Lo retomé luego de abandonarlo casi un año. Ya había sucedido todo lo de la alt lit en español, lo de los perros románticos, y todo lo que surgía en español a través de internet igual que sucedió años pasados con la alt lit norteamericana, aquí también hay un new spleen. Comencé a invitar a la gente para que me escribiera, para que me mandara sus textos de ficción, los publicaría sin problema, sin ningún criterio editorial, sin ninguna censura, lo que he hecho no ha sido distinto a lo que ha hecho la editora Ana Carrete con new wave vomit o Luna Miguel con el blog tenían veinte años y estaban locos, tampoco es distinto a lo que hace ahora Electric Cereal, o lo que hicieron y siguen haciendo una cantidad inconmensurable de blogs… este es uno más de ellos. Se han unido y han escrito a New Spleen gente que admiro, Luna Miguel y Antonio J. Rodríguez (España), Vicente Monroy (España), Ignacio Irulegui (Argentina), Miguel Avero (Uruguay), Fabián Buelvas (Colombia)… gente que me place haber conocido y leído como Martín Rangel o Marianna Stephania. Aún hay más, el blog sigue actualizándose y están invitados a escribir y publicar en él. New spleen es el blog de la nueva narrativa, y más o menos esta ha sido su génesis. 

martes, 7 de octubre de 2014

Apartado Isabelle, Damián Salguero

Este fin de semana ser hará la presentación del libro en la ciudad de Popayán


“Apartado Isabelle” es un pequeño libro escrito por Damián Salguero (Popayán, 1990), editado este año bajo el sello de la editorial La Silla Renca, una editorial independiente que está abriendo sus puertas a jóvenes escritores en Colombia.

La obra es una puesta en escena. Una tensión constante entre Isabelle y María, su madre, que va apareciendo en fragmentos llamados apartados. Una confesión a los ojos del lector que la desvela. Todo esto llevado a través de una prosa poética que mezcla elementos como la naturaleza y la religión en una atmósfera mística.  

Esta parece ser la estructura que sigue “Apartado Isabelle”: Un monologo interior, ya sea de Isabelle o María, van intercalados, del que se despliega un cúmulo de reflexiones, anhelos y confesiones envueltas en metáforas que juegan con elementos de la naturaleza y la religión; seguido de un texto llamado “La palabra” que genera otro tipo de narración, en la que se describe una acción y un posible diálogo con oraciones cortas que hemos leído con anterioridad en los apartados, esto es lo único dicho; este último fragmento debe verse como un coro.

Hay tanto elementos poéticos como narrativos en la obra, pero también añadamos algunos elementos del teatro; los fragmentos bajo el tirulo “La Palabra” se asemejan a un recurso común en el teatro clásico griego, aparecen como “coros” y que están en medio de los monólogos o escenas (y que debe tener algún nombre técnico que ahora mismo no recuerdo). Esto hace difícil definir “Apartado Isabelle”, aunque esta mezcla de elementos no es nueva, pensemos en el “Paterson” de Williams escrito en prosa y verso o en el “Desolation Blues” de Kerouac que se plantea como una sucesión de coros interrumpidos por solos (como los de improvisación en la música). Así que lo que se propone Salguero no es tan raro, en todos los niveles se han hecho intentos por mezclar diferentes elementos del arte. Y sin duda aquí hay acierto en lo que se propone. 

Algo importante de la obra es su capacidad de crear un mundo en el que el pensamiento místico y religioso de occidente y el de los pueblos originarios de América se mezcla.  Así Dios, el Hijo de Dios, una emperatriz de Egipto o de Babilonia o una cortesana Inca no son elementos que se repelan, sino bien, se complementan: son todos un anhelo, un estado ideal, que identifica, en otro sentido, la frustración y dolor actual de sus vidas. Esta yuxtaposición de elementos da ritmo a la obra y, sobre todo, la enriquece.  La narración nos lleva por un camino poético de naturaleza y misticismo en el que otra historia se nos aparece, una de dolor, más cruda de cómo se nos relata; la violación, la violencia física y la violencia verbal hacia la mujer.

Isabelle y María han creado un mundo al que “quisieran” escapar, pero no pueden. Todo es anhelo: “Nos regalaremos la tierra prometida, donde nadie resucite, sino que se transformen, para volverse un jaguar que nace de las cenizas”.  Así, una promesa, finaliza el libro.


Sólo se sacaron 20 ejemplares, espero puedan tener el suyo. La edición digital está a la mano de todos ustedes aquí

viernes, 3 de octubre de 2014

Mil Novecientos Violeta

David Meza, Antonio J. Rodríguez, Luna Miguel y Ben Brooks

La literatura está naciendo y fluyendo a través de internet y eso está sucediendo justo ahora. La Fundación La Casa Encendida ha organizado un evento llamado “MilNovecientos Violeta” para hablar de esto precisamente; de las relaciones de literatura e internet, de la nueva generación de escritores y también de ovnis. Sucederá el 16 y 17 de octubre, a las 19:00h para ambos días (hora de España). La poeta Elena Medel estará moderando el evento. El gran invitado es David Meza, quien desde El Gaviero Ediciones ha publicado una obra cosmológica y hermosa: El Sueño de Visnu. Junto a él estará Luna Miguel conversando sobre poesía. Esto sucederá justo el 16 de octubre y todos podremos ver el evento a través de streaming desde la página web de La Casa Encendida. Pero ahí no acaba, el 17 de octubre de nuevo habrá una mesa para hablar de las nuevas voces de la literatura española; Annie Costello (1992), Óscar García Sierra (1994), Rosa Berbel (1997), Miguel Rual (1992) y Arturo Sánchez (1990) estarán presentes.

La literatura se tomará internet, de nuevo.

Dos meses atrás un evento organizado por Los Perros Románticos hizo lo propio. Se reunieron en un Hangout, que se transmitió a través de YouTube, las nuevas voces de la literatura de toda Latinoamérica y España para compartir sus experiencias, leerse poesía y divertirse un rato. La literatura se tomó internet por dos días. Lo mismo sucederá el próximo 16 y 17 de octubre. La Casa Encendida, ahora sí de verdad, estará encendida.

Movimientos como los de la Alt Lit o Los Perros Románticos demuestran que internet es otro mundo posible para la creación literaria. Ahora llega “Mil Novecientos Violeta”. Hay que darle valor a esto. Sobre todo cuando se está trascendido internet: La escritora Caterine Scicchitano ha sido fichada por la editorial Grande para publicar uno de sus libros; El festival de poesía de Rosario (Argentina) ha invitado a muchos de estos escritores a ser parte de su antología: allí están, por ejemplo, Kevin castro (Perú) y Alexandra Espinosa (Colombia); Agustín Guambo recientemente ha dado la noticia que ha ganado  la Segunda Edición del Premio Hispanoamericano de Poesía de México “Rubén Bonifaz Nuño”. Así que posiblemente estamos frente a “el futuro de la literatura”.

No hay que perderse lo que la nueva generación de escritores está creando, la cual ha encontrado en internet su lugar de reunión. En palabras de Gonzalo TornéLa Red no tiene fuerza suficiente para alterar las leyes caprichosas y cicateras con el que se reparte el talento, pero ha transformado para siempre la velocidad y la manera con la que uno se adentra en el tablero artístico: de darse aliento, de asociarse, de pedir y rendir las primeras cuentas. 

El evento en la casa encendida se divide de la siguiente forma:


·         Jueves 16 . El poeta y los ovnis
David Meza (Ciudad de México, 1990) conversará con Luna Miguel, editora de El Gaviero Ediciones, y realizará una lectura de sus poemas del libro El sueño de Visnu. El autor mexicano es una de las voces más influyentes e importantes del momento.
·         Viernes 17. 1990: un mapa de la joven poesía española
Se hablará de proyectos y blogs como 89plus, Los perros románticos, Tenían veinte años y estaban locos, Mil novecientos violeta, Ciudades esqueleto y de editoriales como La Bella Varsovia. Elena Medel dirigirá esta conversación e invitará a los autores a que intercambien ideas y puntos de vista sobre el estado actual de la literatura.


martes, 16 de septiembre de 2014

Porn & Pain, Elisa Victoria







A María Yuste






“Deseo aclarar con firmeza que estos textos no surgen sino de una pasión desmedida e innata hacia la pornografía. En ningún caso se trata de un ataque cínico o cualquier otra lastimera artimaña fruto del resentimiento. Esto no es una reivindicación: es un homenaje”.



Así comienza “Porn & Pains” el libro de Elisa Victoria (1985), publicado bajo el sello de la editorial Esto No Es Berlín (2013). Cuenta, además, con Ilustraciones bellísimas de Elena López Macías. Destaca la capacidad en la narración de entrelazar sensaciones, sentimientos, reflexiones, vivencias y pornografía sin caer en el lugar común. “Porn & Pains” es un libro sobre de la soledad y el placer. El deseo y el silencio. La pornografía y vivir a través de ella. También es un libro sobre el amor.

El libro se divide en tres partes y cuenta con un capítulo inicial llamado “Love Is Noise”, en este advertimos que no sólo exploraremos los deseos y las fantasías de quien narra, sino también el deseo de amar. Hablamos aquí de algo más que deseo carnal: “Me imagino, por ejemplo, el amor verdadero. La adoración más extrema. Sólo los niños solitarios sabemos lo que eso significa”.

La primera parte del libro es “Thank you for taking my hands”. La segunda se nos anuncia con el título “You were always on my mind”. Y la tercera como “porn & Pains”. No descubro si la división en tres partes del libro obedece a algún criterio en específico, aunque los tres nombres de las partes ya en sí proponen una historia. Se siente de manera parcial en todo el libro una velada historia de amor que queda más explícita en el capítulo final “Romance”.

Cada capítulo del libro presenta la misma estructura. Inicia -casi siempre- con títulos en inglés. Cada nombre sugiere una idea de lo que nos va a contar. Seguido de ello, a modo de presentación más que de epígrafe, nos aparece el nombre de una actriz porno, su descripción y una recomendación fílmica (Elisa Victoria tiene mi admiración). Un curioso del cine porno hallará un valor supremo en estas pequeñas presentaciones. A continuación encontramos una narración en primera persona sobre los hechos y reflexiones de la vida del narrador. En algún caso se apela al dialogo. Al final del libro hay dos cosas de importancia: un índice de las actrices porno que aparecen en el texto (que no aparezcan actores habla del gusto de la autora), y un listado de expresiones de la industria pornográfica: categorías, posiciones sexuales, acciones etc. Expresiones que también encontramos al inicio de cada capítulo: milf, teen, anal, blowjob, cumshot etc.

La pornografía en “Porn & Pains” es cotidiana. Hay capítulos en los que los nombres de las actrices se relacionan de manera directa con la narración, allí los deseos y tensiones quedan al descubierto como en el capítulo titulado “The center of the world”: Alisha Klass, la primera y la última en desarmarme por completo. O en “Phoenix Marie”: Phoenix Marie es la mujer con la que me quiero casar.  O el Capítulo “World’s Biggest Gangbang”, que describe una película en la que un ganbang resulta frustrante: Me pareció una estafa en muchos sentidos. Bajo mi criterio la cinta era incapaz de poner cachondo a nadie. En otras de forma indirecta como en el fragmento llamado “Bloody Pussies”, un amor frustrado que se consume en la masturbación viendo videos de japonesas. En algunas sólo es el fondo de una situación o una reflexión. Mis prioridades todavía no se habían establecido a la manera en que hoy lo han hecho. Entonces yo aún le tenía miedo a mi madre e incluso a algunos profesores. Empezaba a desvincularme de esos enormes e irreales sentimientos adolescentes pero mis acciones las dominaba una urgencia desesperada por follar

Siempre, es allí donde hay un gran acierto, la pornografía hace parte de los deseos y fantasías, de la soledad y la vida de la narradora.

En la entrevista realizada por María Yuste a Elisa victoria, que apareció en Vice, la autora hace un eco importante sobre un asunto, que en últimas es el lugar desde donde se narra Porn & Pains:"Hay mucha gente que está perdiendo la cabeza por recibir un abrazo sincero, gente demasiado frágil y tímida como para meterse una raya sin ganas o irse de putas. Supongo que también los hay que no tienen el cuerpo ni para hacerse pajas, pero yo había identificado a un montón de sujetos en mi misma situación y creí detectar este patrón. Personas muy torpes socialmente que están deseando amar y que se atiborran de pornografía. Ver a esas chicas guapas adoptar posturas y mirar fijamente a la cámara es lo más intenso y romántico a lo que puede aspirar este sector".      

Elisa Victoria se confiesa con sus lectores. El tono de su narración habla directamente al lector. Le dice, “ésto me gusta”, “ésto es lo mío”. La entereza sobre estas aseveraciones es admirable, no sólo porque provengan de una mujer, y sabemos todos los tabús que hay sobre si el porno es consumido por mujeres o no, que ha dado lugar a proyectos fílmicos exclusivos para mujeres –pensemos en los proyectos de Erika Lust. No hay tal distinción aquí, ni de corte feminista ni erótica de algún tipo especial. Tampoco romance o erotismo bobalicón tan común en literatura de este estilo.  Porn & Pains es el equivalente narrativo al poema “Porno” de Dorothea Lasky. Ella ha visto más porno del que pudiéramos ver jamás, ella nos tiene justo donde nos quiere; frente a ella y sin escapatoria. Ella es ahora nuestra actriz porno favorita. Lo admirable del trabajo de Elisa Victoria radica en la honestidad frente a contradicciones en la condición humana. Aun frente a sus propios gustos: “Algunas noches la pornografía deja de hacer efecto a causa del consumo abusivo o sencillamente me pican demasiado los ojos. Y tengo que parar. Afrontar la oscuridad y el silencio que vuelve lento y tortuoso. La cama como un desierto azulado”. (pag. 199)


Hay una gran cantidad de alusiones a amores lésbicos. A amores difíciles. A deseos de encontrar el amor. “Si alguien pudiera corresponder a mi amor en la medida en que yo amo”. Elisa Victoria es Madame Bovary, una menos idealista, consiente del mundo en que vive, pero igual que ella, busca el amor. Porn & Pains es la bitácora de esa búsqueda a través de la pornografía. 




Porn & Pains (Teaser oficial) from Joaquín León on Vimeo.

domingo, 27 de julio de 2014

Internet prosaico




Recientemente, desde distintos frentes, se habla de la poesía en internet.  La poesía estalla en las redes, tituló Andrea Aguilar su artículo en Babelia, portal que también recoge ciertos poemas y poetas en Nacidos enInternet. Dazed and Confused ha creado el State of Literature, un espacio para hablar de esa "otra literatura". Dos artículos son necesarios: El manifiesto de Kenneth Golsmith para la poesía actual (Kenneth Goldsmith se ha tomado el trabajo, desde la crítica, de reseñar a los nuevos autores. aquí). Y el de Dennis Cooper siendo llamado el padrino de la alt lit. Internet o no internet, esa es la cuestión de la literatura. Luna Miguel habla un poco de eso en playgraoundmag

Cuando se habla de literatura en la red, o nacida en la red, o compartida en la red, por lo general se habla de poesía en la red. Se habla de movimientos como la alt lit. Pero esto no es exclusivamente de la poesía, o exclusivamente de movimientos como el de la alt lit, aunque claro, sea de ellos quienes hablamos. La prosa y la crítica también tienen su espacio. Una antología de narrativa de la alt lit es la muestra de que hay más que poesía en el movimiento. Algunos también han dejado sus libros gratis en internet con ánimo de compartir, así encontramos el Nobody Trusts a Black Magician de xTx. Sumado a esto, podemos hablar de la literatura que se escribe para diferentes sitios web como Electric Cereal, o Word Riot, o HTML Giant (en la que también hay una extensa lista de reseñas y comentarios críticos a los libros de los nuevos narradores). No hablamos aquí de The Paris Review o The New Yorker o Harper's, que han sido por tradición algunas de las publicaciones encargadas de la difusión de los nuevos escritores (aunque hago mención de la aparición de Dorothea Lasky recientemente en las páginas de The Paris Review). 

Esta tendencia en la narrativa no es únicamente en inglés. El colombiano Juan Guillermo Sánchez, luego de una labor titánica, autofinanció la publicación de su libro Diarios de Nada que fue finalista en el concurso de cuento ciudad de Bogotá. El libro puede leerse gratis en la red. Esto se suma también a escritores, no tan nuevos, pero que se arriesgan a dejar para libre descarga sus libros. Como Javier Moreno y lo que hace con Rango Finito. Otro colombiano que se abre paso en las redes es Fabián Buelvas, su colección de relatos Espacios se puede descargar gratis. El mexicano Ricardo limassol ha dejado libre algunos fragmentos de su libro "Toda la cerveza quepudiera beber si dejara de comer". Pero en las publicaciones virtuales es donde aparecen y está el espacio para encontrar esos nuevos narradores. La Revista Mutantres, la Revista Anomalía, ambas con parámetros muy distintos se encargan de esa difusión.  En Scribd encontramos al talentoso Ignacio Irulegui quien logra un relato sin puntuación, como extraído de las últimas páginas del Ulises de Joyce, con una atmosfera conspiratoria y violenta. Antonio J. Rodríguez es otro narrador joven a seguir (también es un crítico literario). Muy criticado, sí. Pero escribe bien, eso nadie se lo puede quitar. Hay un par de relatos suyos en la red, uno es El desierto de lo real, el otro, la crisis de los veintipico, recogido por Playgroundmag en su sección Ficción Rara, que en su segundo volumen trae consigo a otros narradores jóvenes como María Yuste o Lucía Clementine. Ficción rara en su primer volumen publicó textos de Ana Carrete, Tao Lin y Ben Brooks, todos en español. Una traducción reciente también se ha hehco de Noah Cicero por parte de Enrique Zamorano y Caterina Scicchitano

Recordemos la página Efecto 2000 y su espacio abierto para narradores que quieran escribir sobre los años 2000. 

La red no sólo estalla en poesía. La red estalla en literatura, sea esta en prosa o poesía o crítica literaria.

Hago mención a la Revista Matera, de la ciudad de Bogotá. También el blog The Burro, quien con su actividad de fanzines propone otras formas de escribir (también hay mucha música allí, mucha). Desde Medellín, muy underground y necesario.

Si se preguntan por la literatura, ella esta está en las redes, y busca lectores. 







martes, 22 de julio de 2014

Notas I




Uno. Lo que está sucediendo con el blog perros-romanticos es algo que nadie hubiera podido anticipar. “Es magia”, comentó alguien en facebook. De repente se abre una ventana y todos quieren asomarse por ella. Podríamos hablar de movimiento generacional, sin embargo,  en un grupo de escritores tan heterogéneo es muy difícil dar por sentado que todos respondén a una estética  y/o vivencias determinadas. Han respondido, eso sí, a un amor por la literatura. Cuando enfrentamos este panorama es inevitable preguntarnos: ¿son estos poetas? ¿En verdad es esto literatura? La verdad no podríamos dilucidarla. Aquí hay goce y letras, nadie aún se pregunta cuál es la justificación teórica para tal holgorio.  Aquí hay goce y letras, lo demás no importa.

Dos. El argentino Ignacio Irulegui dice algo como que la nueva crítica sólo es posible cuando se tiene nuevas maneras de acceder a la literatura. Esas nuevas maneras viven en internet. Ese es el lugar para la nueva literatura. Ese es el lugar ideal, dice el joven Irulegui, para la crítica. Internet, amigos, es el camino. No sólo lo es para jóvenes poetas, sino también, para nuevos narradores y críticos.  

Tres. Antonio J. Rodríguez escribe un texto llamado Yo soy yo y mis influencias, el texto es una conferencia que se da en la universidad de Valladolid a razón de un evento que va sobre la nueva crítica. Allí Rodríguez (quien hace algo tan bello como el golazo del Rodríguez colombiano), hace un panorama de múltiples enfrentamientos y dualidades en el mundo literario. Foulcault decía que la literatura era confrontación, una lucha constante de una forma de concebirla hacia otra más vieja y arcaica. Este es el común “querer matar al padre”, y contra esto es que arremete Rodríguez. Tal vez no hay un “querer matar al padre” porque: Nosotros, todos nosotros, amamos a los buenos padres. Los movimientos generacionales, no sólo tratan de una búsqueda constante de nuevas formas para la literatura (o la vida, o el arte), sino también son caminos en los que se busca reivindicar otras, que se quedan olvidadas. Sin duda, la literatura es un terreno violento, pero no por ello de déspotas. Pensemos en las palabras de Wallace sobre la que sería la labor de los nuevos escritores: “El trabajo patricida de los fundadores postmodernos fue grandioso, pero el patricidio produce huérfanos, y no hay una cantidad suficiente de fiesta que pueda arreglar el hecho de que los escritores de mi edad han sido huérfanos literarios en el transcurso de nuestros años formativos. Como que estamos deseando que unos padres puedan volver” (…) Pero: “…los padres nunca volverán –lo cual quiere decir que nosotros tendremos que ser los padres”.

Cuatro. ¿Cuál es el nuevo camino de la novela, de la narrativa? ¿vemos el panorama desolador? Tao Lin, en un ensayo para The observer, responde que: sólo hay un tipo de novela: “un intento humano de transferir o transmitir alguna parte o la versión de su mundo de noúmeno (cosa en sí) al del otro mundo de noúmeno”. Es decir, la posibilidad de comunicar lo  que vive, en la distinción que hace Lin, una persona introspectivamente y alguien quien crítica desde afuera todo el orden de las cosas. Y es este, valor de explorar esa comunicación, que tomaría mano de recursos estilísticos, en el cual –piensa Lin- se halla el sentido y futuro de la novela. Siguiendo esto, no es raro entonces notar que lo que generan estos movimientos literaros no son artilugios vacíos de mercado, sino vías de comunicación. En un sentido muy orgánico: literatura. No es raro entonces, que movimientos como el de la Alt Lit obtengan tanta fuerza, y tampoco lo es para espacios como el de los perros-romanticos.  Generar este tipo de expectativas y lecturas son posibles gracias a que atienden a la realidad. Ahora, Lin discutía la novela, la narrativa. Aquí hay poesía, pero ¿no está hoy la poesía inmersa en el mismo tono que la narrativa?

Cinco. Arturo Sánchez hace una crítica a la antología de poesía norteamericana Vomit, editada por el Gaviero ediciones y prologada por Luna Miguel. Sobre la escrituras de los poetas no-poetas Sánchez escribe: “Y de hecho lo que los poetas hacen es señalar, más con asco y con algo de angustia que con romántica desesperación, la insuficiencia de la vida, su tedio inherente, la incapacidad de vivir a la altura de nuestras expectativas, la desorientación, lo incomprensible, la impermeabilidad a nuestros propios sentimientos y a nuestras propias experiencias, la distancia impersonal y tenue del sujeto frente a su propia existencia”. Esto es, la imposibilidad, con exactitud, de la poesía. ¿Querían una antipoesía? Aquí la tienen.
  
Seis. Roberto Bolaño es a Los Perros Románticos lo que David Foster Wallace a la Alt Lit.

Siete. Quiero leer porn & pains.

martes, 4 de febrero de 2014

Una lista de escritores que hago mentalmente mientras escribo esto

El humo del cigarrillo danza hasta desvanecerse, girando, elevándose por encima de nuestras cabezas. Guardo silencio mientras todos conversan; sueltan un chiste y ríen. Apenas si dibujo una sonrisa. Me levanto de en medio de la mesa, habrán unas veinticinco personas, todos escritores y artistas, yo no, vine porque encontré un tuit que me invitaba. Soy el nuevo entre un montón de gente con historias en común sobre viajes a Europa y por Sur América. No he viajado mucho. Bebo la cerveza parado en la acera. Un tipo está tirado en el andén, su rostro está ensangrentado y un par de auxiliares de policía tratan de ayudarlo. Llaman una ambulancia pero no llega. La cerveza está fría. No vuelvo a la mesa, me quedo viéndola de lejos. Tengo una sensación extraña en el estómago. Doy una calda al cigarrillo, tomo camino calle arriba, no me despido. Una mujer joven más adelante me sonríe, la miro fijamente hasta que se siente incómoda, sonrío. La noche es cálida, como suelen serlo en esta ciudad, no es novedad, lo que sí es novedad es el silencio que la acompaña. Camino sin dirigirme a ningún sitio. No pienso en algo como un lugar al cual ir, pero sí que tengo que terminar en cualquier parte. Voy susurrando los nombres de escritores como si repasara una lista de algún evento importante. Los invoco en mitad de la noche con el sabor mezclado de la cerveza y el cigarrillo. Entre ellos cuelo el mío, lo pongo delante, atrás, en medio, casi al final... lo dejo discreto en algún lugar, camuflado entre otros nombres o avatares. Atiendo al camino, dejó de lado mi pensamiento; soñar es algo bastante sofisticado para alguien que camina sin rumbo.

Un tipo a unos diez metros delante de mí en una esquina me hace señas. Siento como si recibiera la inyección de algo frío por todo mi cuerpo, luego una sensación incomoda en el pecho. Comencé a sudar. Pensé que aquel tipo me atacaría para robarme, pero al acercarme, fingiendo que no tenía temor, me di cuenta que trataba de venderme drogas. ¿Qué estás buscando, viejo?, me dijo. Nada, le conteste. Tengo lo que necesitas -me dijo- ¿qué estás buscando?, me pregunto de nuevo. Me detuve un segundo, saque otro cigarrillo, mientras lo encendía le dije que la noche estaba muy callada y solitaria. Hizo un gesto de vendedor en mala racha. Viejo, pensé que era el único que lo notaba, estoy asustado; no he vendido nada. Sonreí. El tipo me pidió un cigarrillo, luego me insulto y me dijo que me fuera de por ahí. Seguí caminando. En realidad me sentía bien, aquella inyección ahora se sentía bien, me reconfortaba y me pareció escuchar en alguna parte el estallido de una galaxia; amigo, esto es la vida. Camine hasta encontrarme con un bar ruidoso en el que tocaban rock. Un montón de jóvenes de cabello largo bebían cerveza sentado en los andenes. Entré al bar pero estaba muy lleno. Pedí una cerveza y la bebí allí mismo, parado, viendo cómo se comportaba la gente, sonriendo. Luego salí y continué caminando. Cuando un padre muere se supone que debe dejar algo a sus hijos, su herencia, el fruto de una vida de trabajo. Eso escuche durante mi infancia en las reuniones bíblicas. Hay poco tráfico y cruzo la avenida. Herede deudas, con ellas, las llamadas presionando el pago por parte de los bancos. No hay nada que podamos hacer, ellos lo saben, nosotros lo sabemos, pero aun así no cesan las llamadas, preguntan por mi madre o por mí. La palabra que más repiten es “embrago”, ya deje de darle la importancia que tenía antes. Tengo sed.

Cuando era niño me quedaba frente a la televisión viendo dibujos animados, hacia listas en mi mente; Hugo, Los Motoratones de Marte, Las Tortugas Ninja, Los ThunderCats, Los Super Amigos, Los Super Campeones, Power Ranger. Eventualmente la lista cambiaba, crecía o se achicaba dependiendo la preferencia del momento. Imaginaba sentado frente a la televisión, muy cerca; esa es la razón de mi miopía, según me lo ha recriminado mi madre todo este tiempo. También he hecho listas de video juegos, las comencé cuando llegó a casa el Family, y luego el Super Nintendo; Super Mario Bros I, II, III, Super Mario World, Super Metroid Fusion, MegaMan I, II, III, IV, X, Mortal Kombat, II, III, Kirby Super Star, The Legend of Zelda, A Link to de Past. La lista fue creciendo conmigo, junto con la llegada de otras consolas. Y esto es abrumador, tanto tiempo enfrente de lo que sea mediando entre la contemplación y el ocio. Contengo el aire un momento. Siento que mis pies se están agotando, me arden. Me incomodan los zapatos, suelto el aire y levanto la vista al cielo nocturno con sus estrellas tan brillantes y tan significativas en otro tiempo. No sé nada de ellas. Es extraño lo silencioso que está todo y lo vacío. Veo extenderse la calle adelante con algo de niebla que la opaca, o tal vez sean mis lentes empañados por la humedad. 

Quiero seguir adelante pero giro a la izquierda. En la esquina hay un cartel de un tipo que se lanza al Congreso, es propaganda vieja, por lo menos de unos cuatro o cinco años. Las mujeres que han estado conmigo también han pertenecido a una lista que digité en mi ipod, y que luego borre por precaución cuando tuve una novia muy celosa, sin olvidarla aun la sigo repasando mentalmente.  No sé por qué acostumbro a hacer ese tipo de cosas. La semana pasada mamá contesto su celular y comenzó a fingir un acento del campo, decía que era mi empleada y que no sabía cuándo volvía, decía que ella era la señora del aseo y que no sabía nada de mi paradero. Mientras hablaba fuerte y con ese acento raro como entre boyaco y caucano yo estaba en la otra habitación riéndome a carcajadas por lo que hacía. Doña Olga, le grite luego, nombre que había usado con una cobradora que me buscaba, doña Olga un tintico, por favor, le decía y no podía parar de reír. Ella también comenzó a reír luego de colgar. Nos reímos juntos un buen rato. Luego nos sentamos en la cama en silencio. Le conté sobre las historias que estaba escribiendo en el taller de escritura creativa, ella fue por un tinto y luego me escucho largo rato, con su mirada atenta, sin pronunciar palabra. Creo a decir verdad que nos sentamos en la cocina. Veo una pareja que viene de frente. Los veo cansados y con sus trajes sudados, sonriente abrazados, probablemente habrán bailado toda la noche. ¿Qué hora es? ¿Cuánto he caminado?  
  
El último libro que compre lo tengo sobre la mesa sin leer, no querido abrirlo, no tengo aun el tiempo para dedicarle. El trabajo me está quitando mucho tiempo. No sé cómo organizarme, en algún momento sé que todo mi tiempo estará dedicado a la escritura, o eso creo. Estaré alejado y tranquilo escribiendo y escribiendo, leyendo y compartiendo literatura. Haciendo de esto algo muy real; no otros mundos, no universos distintos; este, el mismo, y único convertido en una noche de buenos libros y música. Esa fantasía de ser feliz sentado a la mesa escribiendo, esa imagen nostálgica que la verdad no sé de dónde viene, si de los malos documentales o las añoranzas de los poetas, esto brilla de irrealidad. A casa llegó hace poco una máquina de escribir Hermes Baby 1940s, es la favorita de Steinbeck pero no he leído mucho a Steinbeck y eso poco me importa, pero en internet encontré una fotografía de Burroughs junto a una de esas y entonces me ha parecido genial aquella anacrónica novedad. Me he sentado a improvisar con ella, usando hojas usadas. Soy Gillespie, y Parker juntos sobre el escenario, improvisando, escribiendo, haciendo música con su tac tac tac tac tac adictivo. Escribo que estoy en un bar desecho de la calle 10 en el centro de Cali, bebiendo una cerveza tibia a las cuatro de la tarde de cualquier día. Hay un hombre en otra mesa con una mujer robusta y mal trajeada. Se ven felices, y el cantinero sirve algunas copas de ron mientras el sudor gotea desde su barba a una de ellas. Veo hacia afuera, las personas suben y bajan frente a la calle con el pudor de ver hacia adentro. Tengo un revolver al cinto, me dicen El Sherif y soy quien acaba con la plaga que viene del barrio Sucre. Ayer mataron a mi mejor amigo. Sé quién lo hizo,  espero para matarlo, viene aquí siempre, sólo debo esperar. Este es el único camino que tengo, y lo único que sé hacer.



Luna Miguel Antonio J. Rodriguez Andrés Felipe Solano Juan Cárdenas Javier Moreno Tao Lin Ben Brooks Ricardo Limassol Jacob Steinberg Ana Carrete Jordan Castro Enerto Castro Alberto Sánchez Galeano Mira Gonzalez Fabian Buelvas Juan G. Sánchez Daniela Prado Jarett Kobek Richard Cheim Juan Alvarez Andrés Arias Dorothea Lasky Marie Calloway Megan Boyle Tristan Landeros Natalia Litvinova Power Paola Andrés Neuman Junot Diaz ....