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lunes, 9 de marzo de 2015

Internet Prosaico II




Volvemos con más de la narrativa en internet. En Internet prosaico había hecho algunos comentarios a los cuales se suman estos hoy. No hay especificidad en cuanto a un grupo, al parecer la narrativa está ahí, pero son otros los que escriben. Y aunque seguimos en la búsqueda de esa otra literatura, como ya se ha dicho, es la poesía la que se integra más fácilmente a la red (o tiene más presencia). Hay trabajos grandiosos en su difusión, portales que abren otros países en los que podemos echar un vistazo a las formas que toma la literatura hoy. Revista tn (México), Revista Orifico (México) y el blog Cráneo de Pangea (Ecuador), vienen haciendo esa labor detectivesca. Estos portales se suman a a otras páginas como Ciudades esqueleto o los muy importantes Tenían veinte años y estaban locos y new wave vomit. Pero es la narrativa lo que seguimos buscando, esta es esquiva aveces.

Aquí no hay autores precisamente jóvenes, o de vinculo generacional alguno, sólo hay literatura. Eso es lo importante en últimas. 




El sur: instrucciones de uso (Autoediciones Bucólicas) es un libro de Silvia Nanclares (España), narrado desde un yo intenso, que tiene ecos de crónica y ensayo aveces. Aquí hay una breve reseña escrita por J. S. Montfort. El trabajo de Silvia no es únicamente este. Es realmente impresionante lo que ambiciona (o ambicionó) tener con la web BookCamping: "una biblioteca abierta y colaborativa que nace a la luz del 15M cuyo objetivo es socializar la lectura e incentivar la cultura del compartir". 



Alice in limboland es un libro escrito por el mexicano Odeen Rocha. Este libro es una reescritura de la obra de Carroll en la que Alice deja de ser tan niña y curiosa para ser más como una chica fresa (burguesita) en medio de una ciudad agitada y llena de smoke. Es realmente divertido. Aquí pueden ver a Odeen presentando su libro.



los-proyectos es una web argentina que recoge obras del misterioso J. P. Zooey, Inés Acevedo, Carlos Ríos, Carlos Godoy... y la lista sigue.  Es realmente bueno, porque acerca autores de otras tierras, que a veces es difícil conseguir en papel. No faltará decir que cada uno de estos escritores ya cuenta en su acervo con más de un libro. Así que lo que hay aquí es en extremo valioso. 

Seguimos buscando la ficción en la red. 

viernes, 9 de enero de 2015

Ahora mismo


Hoy he pensado en suicidarme. No de una forma en específico. Sólo he pensado en mi cuerpo sin vida y en algo que sería como un gran descanso. Esto puede sonar estúpido, porque una vez muerto probablemente ya no sienta nada. Sin embargo, imaginaba algo como un gran descanso. Era consciente de este alivio, se parecía a fumar mucha marihuana o a salir victorioso de una exposición en quinto grado. Hay un programa de concurso en la televisión en el que todo es muy oscuro, los participantes deben soportar cierta cantidad de tiempo con cierto tipo de insecto, o roedor encima, a veces es comida o simples tiras de plástico. Ellos no saben qué es, deben adivinarlo. Durante el transcurso del programa pasan diferentes pruebas por el estilo. El ganador lo ponderan entre sus aciertos y el tiempo, eso creo recordar. Bueno, así me siento. Todo al alrededor se ve tan oscuro. Siento algo, se aproxima, y tengo miedo. A diferencia de algunos participantes permanezco quieto, simulando que no me importa.
Me preocupa mostrarme como un cobarde, también me preocupa dar muestras de que esto me preocupa. Esto es vanidad en segundo grado según libro que leí.
Creo que el problema de todo esto deviene de la soledad. Paso mucho tiempo solo. A excepción de los amigos con los que hablo en internet no hablo con nadie más. Pero esto no es estar solo, en el fondo, comparto y estoy con otras personas. Oímos música, compartimos fotografías. Podemos enlazarnos en videoconferencias y reír un rato. Chat Roulette suele ser muy divertido a veces. Me masturbé frente a una desconocida la última vez, ella reía. Ese es el tipo de sexo que tengo ahora. No estoy solo en realidad. Eso sólo sucede cuando me desconecto, pero nunca me desconecto.
¿Qué me enferma de la vida?
Tengo una relación con una chica, ella se llama Jade, igual que la joya, aunque nunca he visto un jade, no físicamente, he visto las fotografías en internet que es lo mismo. Ella y yo tenemos una especie de relación virtual. Hablamos mucho. Ella envía fotos de su cuerpo desnudo y habla de sus fantasías. Han pasado días en que nos hemos masturbado uno frente al otro. Le gusta que tome fotografía con mi semen sobre su imagen en la pantalla. Una vez me preguntó si no me parecía esto enfermo. Respondí que no, en ningún modo.
A veces, cuando ella no está conectada, paso largo tiempo pensando en ella. Si estuviera cerca tal vez tendríamos una relación real. Pero real no significa que lo que tenemos no lo sea, no. Sentir su cuerpo, la tibieza de su piel y no la de la laptop. Ser infiel en internet es bastante fácil, es la norma, creo. Igual que en la vida real, pero con real quiero decir la de allá afuera. Esta también es real. Si vieras el historial de mi navegador sabrías exactamente qué tipo de persona soy sin tener que preguntarme nada. Eso  es todo lo que soy. Eso es lo real. En este momento digo por real lo que hace la gente en la calle. Eso que he dejado de hacer porque he entrado en esta oscuridad aburrida en la que algo camina por todo mi cuerpo. Sufro ansiedad. A diferencia del concurso de televisión aquí no hay ningún premio. Sólo estas así, mientras otros se divierten viéndote.
La vida es una gran burla, es la risa enlatada de las comedias.
Tal vez, si quiero suicidarme, y lo que soy es exactamente todo esto que hay aquí, en la red, entonces sólo debería desconectarme. Ese sería el camino. Dejar de existir dónde existo con más fuerza. Pero pensar esto no me genera la sensación de un gran alivio, sino de un gran terror. Odiaría dejar de existir en la red. Soy lo bastante sensato para googlear mi nombre y darme cuenta de que existo, de que no quiero dejar de estar aquí. Vivo en un algoritmo. Tal vez sólo deba saltar de él como de un gran edificio.
Dejar de existir.
Desconectarme.
A lo mejor toda la ansiedad deviene de una vida banal dentro de internet. Si muriera para internet de todas formas podría seguir navegando, como un anónimo. Podría visitar pornohub, del modo en que deben hacer los fantasmas, si existen, al visitar los cuartos de las mujeres mientras se cambian. Quizá especulo mucho sobre algo sin sentido. Nicole me ha dicho que soy la reina del drama. Quizá, no todo se me va tan  mal.
Sin embargo, el suicidio, según Camus, es la única reflexión necesaria y verdadera. Hay un sentimiento de levantarme y olvidar todo. Olvidarlo como si jamás hubiera estado presente nunca en ningún sitio. Irme a un pueblo del centro del país y trabajar en alguna finca recogiendo los frutos de la cosecha. Viajar por temporadas a distintas regiones, embriagarme en las cantinas y tener muchas mujeres. Sobre todo eso; amar sin que nada me restringa. Esto es un pensamiento banal. Y demuestra el miedo que tengo frente a la vida.
Aparte de Jade hay tres mujeres más con las que llevo prácticas similares. Pero es Jade quien disfruta más el momento, o así lo parece. Ella es mi favorita, igual que de lo diferentes sabores de gelatina la de limón es mi preferida. Hay dos escritores que quiero leer, uno se llama William H. Gass y el otro Robert Coover. No he podido comprar sus libros. Aquí otro asunto que me preocupa, pero que aparento que no; el dinero.
No lo tengo.
Cada día de mi vida es encontrarme ante el limbo laboral. He hecho por lo menos veintitrés pruebas para tomar un empleo. No pruebas sobre el trabajo, sino exámenes de opción múltiple que rastrean el tipo personalidad o actitud que tienes. Algo en ellos dice que no soy apto para ningún tipo de oficio. Mesero, vendedor de tienda de ropa, zapatos, repuestos, lencería, colchones, chucherías, articulos para el hogar, cajero en supermercado, cajero en Mcdonals.  ¿Quién falla una prueba para trabajar en Mcdonals? Tal vez no sirva para nada.
Me he sentado a escudriñar algunos libros. Quiero escribir algo, me lo he planteado, y si bien no será algo muy grande, debe ser perfecto. Quizá sea la última cosa que haga en vida. No tengo muchos libros. Los pocos que tengo no me gustan tanto como los que he descargado de internet. Tal vez sólo deba saltar.
Ahora mismo.


martes, 2 de diciembre de 2014

Poesía colombiana: el vacío del exceso



El siguiente texto se propone recoger poetas colombianos, nacidos entre la década de los 80’ y 90’, cuya presencia y obra navegue en internet. También se propone mostrar otras propuestas y formas literarias que han nacido exclusivamente en internet, o, que se ha visto impulsada a través de este. Con lo cual espero encontrar otros autores colombianos con un trabajo similar.     

UNO. Colombia siempre ha sido un país lleno de poesía (poetas, más bien), y ese exceso ha causado un vacío en el que hemos perdido todo sentido. A grandes rasgos no sabemos hoy dónde estamos, ni dónde está la poesía nacional. No hay muchas recopilaciones que ayuden a seguir o estar al tanto de escritores nacidos en los 80’ o 90’. Tampoco hay un estudio crítico de obras o movimientos (debe la crítica literaria salir de las esferas académicas, eso es una necesidad de hoy). Colombia tiene antecedentes admirables, Mito, Piedra y Cielo, Nadaísmo, la generación sin nombre, sin embargo, parece haber cesado cualquier tipo de movimiento. Los poetas están huérfanos. Los canales se han reducido a algunos cuantos talleres que tímidamente se animan a publicar nuevos autores o a programas editoriales universitarios que tratan de hacer una labor de divulgación (nacida más de la burocracia que del interés poético). También hay una serie de concursos cuyo único beneficio, en algunos casos, es el dinero. Un problema: En todos estos espacios no se hace nada distinto a reproducir un convencionalismo poético terrible.

DOS. Lo que hemos visto suceder en países como Estados Unidos (alt lit), España ( posnoventismo), Chile (HALO), México (red de los poetas salvajes), Argentina (algo muy cercano a la alt lit, también llamado posnoventismo) y Venezuela, es una poesía nacida en internet o divulgada a través de este, lejos de los canales institucionales, y eso no lo hemos visto aquí en Colombia. La alt lit, hoy muerta, ha mostrado una nueva forma de hacer literatura. Por mencionar sólo dos figuras de ese movimiento, Steve Roggenbuck y Dorothea Lasky, ambos muy distintos estéticamente, han logrado una gran acogida, tanto que The Paris Review o The New Yorker, han hablado de ello. En este punto cabe la pena hablar de Kenneth Goldsmith, quien es el crítico que está apoyando estos movimientos en internet. De México, escritores como Gerardo Grande o David Meza, están siendo editados en España, ellos son poetas que salen de La red de poetas salvajes. En Chile, Argentina, España y Venezuela, la producción de literatura, su compartir y su presencia son casi que totales en internet (exagero un poquito, pero sí es más alta que la de Colombia). Se aplauden labores como la del poeta Héctor Hernández Montecinos, Luna Miguel o Jacob Steinberg. Perder el tiempo en internet, en muchos sentidos, es lo que debemos hacer para conocer a estos nuevos autores.  

TRES. En Colombia hay páginas como La Raíz Invertida en la que se recogen jóvenes poetas colombianos o latinoamericanos. Hace una labor linda, aunque tristemente sin visión, sus publicaciones son vacías. También hay propuestas interesantes que nacen del Festival Internacional de Poesía de Medellín, uno de los más grandes de Latinoamérica, y de Colombia (aquí hay cuanto festival poético puedan imaginar), autores como David Marín Hincapié o Cindy Martínez, nacidos en los 90’, han sido invitados, sin embargo, los noveles poetas no son fáciles de seguir o leer a profundidad. Esta historia se repite constantemente. Paralelo al Festival de Medellín hay otro festival “clandestino”, El festival alternativo de Medellín, pero sufre las mismas dolencias del primero, en ese sentido no se hace tan alternativo. Sobre poetas de los 80’ y 90’ hay dos antologías, ambas ligadas con México. La primera es una antología llamada Posdata, realizada por Iván Trejo y que fue editada en 2011, esta nació de una revista mexicana de poesía. La segunda es heredera de la primera, Postal de Oleaje, que es una recopilación de autores mexicanos y colombianos (pueden leer el comentario de Darío Rodríguez sobre el libro aquí).

CUATRO. María Gómez, una poeta colombiana que recientemente ha ganado el premio Loewel de poesía, es egresada de la universidad de los Andes. Ha tenido algunas apariciones en los medios; su discurso de graduación  fue publicado en los periódicos, y ha ganado un par de premios más y publicado con buena recepción. Sin embargo a pesar de los reconocimientos nacionales, aún es difícil leerla o seguirla.

CINCO. Lo que se busca es lograr una recopilación de autores, poetas cercanos a esa nueva ola de la poesía y que cumplan con dos condiciones: i) poetas nacidos en los 80’ o 90’. ii) autores cuya obra y presencia pueda ser seguida de cerca, autores con los que podamos tener contacto, autores con una nueva forma de hacer poesía y que no habita los canales convencionales. Hablar de esos Otros poetas, tal vez no-poetas, a ojos de muchos. Alguien podría hablar de otros autores, lo cual agradecería, sin embargo, digamos que internet es el nuevo café, el nuevo lugar de reunión, es allí donde está el debate, donde se pueden seguir la producción, así que será lo único que me interesa (en esta oportunidad). Al respecto Gonzalo Torné hizo un comentario.

SEIS. Pueden escribirme a ddr.andres@hotmail.com los autores que quieran mostrar su trabajo, queremos seguir hablando de esto. Ha sido muy difícil hallar autores con una propuesta fresca y divertida. No piensen en estatus, ni inmortalidad, no habrá mayor reconocimiento que el que pueda dar un lector, tal vez la única ventaja posible será la de tener la oportunidad de leer y conocer a los poetas de esta generación.


Estas son algunas de las propuestas colombianas que pueden seguir para que se integren a la nueva literatura que nace de internet:

Alexandra Espinosa




He tenido el blog de Alexandra (se hace llamar Alunada) en mis favoritos desde hace mucho antes de conocerla, anónimamente la leí. Ella es la autora de una poesía fascinante, que logra hacerse reflexiva sin doblegar al verso a que lo sea. Es una poesía muy sensible. Nació en 1995, vive en la ciudad de Bogotá (Colombia). Fue también finalista del concurso de cuento de La Cueva (2014). Aún no ha publicado ningún libro, sin embargo, ya ha sido recopilada en la antología del festival de poesía de Rosario en Argentina. Su blog es totalmente una obra poética.


Damián Salguero


Damián es uno de los editores de La Silla Renca, su poesía se asemeja a la de los mexicanos de la Red de los poetas Salvajes. Hay un juego con el lenguaje y la metáfora muy bien entramados, en ellos se comparten referencias religiosas o místicas, hay reflexión y cotidianidad. Junto a Damián hay otros autores que vale la pena conocer. Sin embargo, no están en internet, a diferencia de Damián de quien podemos descargar un par de libros de internet. También pueden seguir a La Silla Renca. Podemos descargar aquí Apartado Isabel, uno de sus libros.

Daniela Prado


Nacida en 1995 esta colombiana lleva un Tumblr, Miedo Marino. Sus poemas han sido recogidos en antologías virtuales como las de Tenían Veinte Años y Estaban Locos o New Wave Vomit. También es una participante frecuente en recitales a nivel nacional. Tal vez sea una de las mejores poetas de su edad. Síganla, seguro nos dará algo hermoso más adelante.


Andrés Felipe Uribe Cárdenas



No es precisamente alguien nacido en los 90’, lo hizo en el 1982, pero su poesía y su actividad en la red es tan genial que deberíamos leerlo y conocerlo. Sobre todo porque a la par podemos encontrar otros libros y otros autores. Lo conocí a través de los chicos del burro blog. Esta es la poesía que nace en fanzines y que se ha colado a internet. Pueden seguir a Andrés Felipe en Vimeo, Bandcamp, o en issuu. Su libro Skater Poetry es realmente una genialidad.


(Parte de este texto fue publicado por Carmen G. de la Cueva en la Tribu de Frida, un abrazo para ella por la oportunidad, pueden leerlo aquí). 

domingo, 27 de julio de 2014

Internet prosaico




Recientemente, desde distintos frentes, se habla de la poesía en internet.  La poesía estalla en las redes, tituló Andrea Aguilar su artículo en Babelia, portal que también recoge ciertos poemas y poetas en Nacidos enInternet. Dazed and Confused ha creado el State of Literature, un espacio para hablar de esa "otra literatura". Dos artículos son necesarios: El manifiesto de Kenneth Golsmith para la poesía actual (Kenneth Goldsmith se ha tomado el trabajo, desde la crítica, de reseñar a los nuevos autores. aquí). Y el de Dennis Cooper siendo llamado el padrino de la alt lit. Internet o no internet, esa es la cuestión de la literatura. Luna Miguel habla un poco de eso en playgraoundmag

Cuando se habla de literatura en la red, o nacida en la red, o compartida en la red, por lo general se habla de poesía en la red. Se habla de movimientos como la alt lit. Pero esto no es exclusivamente de la poesía, o exclusivamente de movimientos como el de la alt lit, aunque claro, sea de ellos quienes hablamos. La prosa y la crítica también tienen su espacio. Una antología de narrativa de la alt lit es la muestra de que hay más que poesía en el movimiento. Algunos también han dejado sus libros gratis en internet con ánimo de compartir, así encontramos el Nobody Trusts a Black Magician de xTx. Sumado a esto, podemos hablar de la literatura que se escribe para diferentes sitios web como Electric Cereal, o Word Riot, o HTML Giant (en la que también hay una extensa lista de reseñas y comentarios críticos a los libros de los nuevos narradores). No hablamos aquí de The Paris Review o The New Yorker o Harper's, que han sido por tradición algunas de las publicaciones encargadas de la difusión de los nuevos escritores (aunque hago mención de la aparición de Dorothea Lasky recientemente en las páginas de The Paris Review). 

Esta tendencia en la narrativa no es únicamente en inglés. El colombiano Juan Guillermo Sánchez, luego de una labor titánica, autofinanció la publicación de su libro Diarios de Nada que fue finalista en el concurso de cuento ciudad de Bogotá. El libro puede leerse gratis en la red. Esto se suma también a escritores, no tan nuevos, pero que se arriesgan a dejar para libre descarga sus libros. Como Javier Moreno y lo que hace con Rango Finito. Otro colombiano que se abre paso en las redes es Fabián Buelvas, su colección de relatos Espacios se puede descargar gratis. El mexicano Ricardo limassol ha dejado libre algunos fragmentos de su libro "Toda la cerveza quepudiera beber si dejara de comer". Pero en las publicaciones virtuales es donde aparecen y está el espacio para encontrar esos nuevos narradores. La Revista Mutantres, la Revista Anomalía, ambas con parámetros muy distintos se encargan de esa difusión.  En Scribd encontramos al talentoso Ignacio Irulegui quien logra un relato sin puntuación, como extraído de las últimas páginas del Ulises de Joyce, con una atmosfera conspiratoria y violenta. Antonio J. Rodríguez es otro narrador joven a seguir (también es un crítico literario). Muy criticado, sí. Pero escribe bien, eso nadie se lo puede quitar. Hay un par de relatos suyos en la red, uno es El desierto de lo real, el otro, la crisis de los veintipico, recogido por Playgroundmag en su sección Ficción Rara, que en su segundo volumen trae consigo a otros narradores jóvenes como María Yuste o Lucía Clementine. Ficción rara en su primer volumen publicó textos de Ana Carrete, Tao Lin y Ben Brooks, todos en español. Una traducción reciente también se ha hehco de Noah Cicero por parte de Enrique Zamorano y Caterina Scicchitano

Recordemos la página Efecto 2000 y su espacio abierto para narradores que quieran escribir sobre los años 2000. 

La red no sólo estalla en poesía. La red estalla en literatura, sea esta en prosa o poesía o crítica literaria.

Hago mención a la Revista Matera, de la ciudad de Bogotá. También el blog The Burro, quien con su actividad de fanzines propone otras formas de escribir (también hay mucha música allí, mucha). Desde Medellín, muy underground y necesario.

Si se preguntan por la literatura, ella esta está en las redes, y busca lectores. 







jueves, 8 de agosto de 2013

Ricardo Limassol, Jóvenes sin futuro, les habla su capitan


El tedio suele saludarnos desde la ventana como antes lo hacía la vida. Crecemos y la soledad nos rodea, la advertimos cuando alzamos la vista para ver por encima de la computadora; Las horas pasan y la vida no alcanza para ser /vida.//Daremos un par de pasos /equivocados/ y con eso bastará. Ricardo Limassol nace en 1987, un poeta joven que conocí gracias a Luna Miguel. Su poesía es un manifiesto fresco, va contra el mundo con toda la fuerza de un puño sobre el ring, su actitud suena igual a la de Hemingway "My writing is nothing, my boxing is everything". La lucha es una pasión desbordada; suena la cuenta regresiva, pero ¿quién ha recibido los golpes? Todos los poetas son fallidos. Estos poemas no buscan la perfección ni la majestuosidad que muchos otros reclaman. Sí quieren, por otra parte, hacerse oír en la juventud, hacerse con sus oídos distraídos con el barato rechinar de vendedores de diversión.

La edad perfecta para tener /delirios de grandeza en la/cima de un ladrillo, la edad perfecta para colgarnos de algunos versos y escalar las ruinas que hay tras la ventana. Jóvenes sin futuro, le habla su capitán está llena de una fuerza que pocas veces hemos leído, a veces parece un Whitman dando instrucciones a los jóvenes, sólo que este capitán es uno más de ellos: Oh CaptainMy captain! Pero nuestro viaje no termina, apenas comienza.  No comparo una poesía con otra; la voz de Limassol a través de sus versos es como una parodia de Whitman, sin que esto desmerite su valor. La poesía es otro manual de combate; uno nuevo, fresco...

Cómo tiembla mi mano cuando escribo un verso.
¿Por qué no dejas de escribir?
No lo hago porque desaparezco.
No morirás. Pero vivirás enfermo.

Enfermedad que corre y crece por todos lados, en nosotros ha dejado literatura que no hay que dejar pasar. Hoy sale un poeta que sugiere el estandarte de capitán y de manifiesto en su poesía; no se puede dejar de sentir así en cada uno de sus poemas; manifiestos pequeños para soportar el día, la soledad, la sensación que creemos tan nuestra y única.

Si hay algo más directo que el lenguaje de su poesía, algo más fuerte y seductor que sus versos son los títulos de los mismos. Empezando el libro tenemos Denme una manzana y convenceré a Dios para que nos regrese al paraíso, simplemente trasciende entre el tedio y el polvo que somos, antes éramos tierra, Tierra con alma, para recordar a Nicanor Parra. Ezra Pound pone una toalla sobre mis hombros y da instrucciones como una bala perdida que ha dado en el blanco. Nos ha puesto la figura de Pound como el entrenador que nos anima a la lucha. La imagen de una figura solitaria que lucha contra el mundo con un libro en sus manos; cuantas veces no hemos sido nosotros y, han sido para nosotros Pound u otro, quien nos anima desde las cuerdas, sosteniéndonos porque la vida es una lucha constante contra lo que se quiere y lo que se debe ser. Podemos imaginar a Kafka siendo un joven trabajador de día, y otro de noche sostenido por Dostoyevski; ser un Bukowski tomando cualquier empleo porque sus escritos son rechazados, mientras se instruye de Fante. ¡Cuánta terquedad!.

¡Cuánta terquedad!,
cuando decidiste ser
condenaste a tu familia;
sepultaste a tu madre antes
de tiempo.

Barbarismo es quizá el poema que refleja el sentido de su obra, no hay la intención clara de la obra maestra, sólo de recoger lo que somos; producto fallido, juventud sin futuro (por lo menos sin uno claro) ¿eso nos hace fracasados? No, sólo nos compromete a:

Promover la
desmitificación.
Guardar rencor y
cobrar venganza.
Prender fuego
al árbol de
la vida.
Bajarse del barco
antes de
su hundimiento.
Bostezar
antes las
grandes maravillas.
Decir y
perfeccionar
muchas mentiras.
Destruir el puente después de haber cruzado.

Antes el ginebra era medicina.

No importa fracasar como hombre, pero tenemos el derecho de intentarlo, de llamar nuestra vida de la manera que queramos. Todo ese sentimiento es el que encontramos en Limassol y el cual le da valor a su obra. Cualquiera que se acerque sentirá la pasión que crece desde su corazón mientras recibe instrucciones: vivir Sin esperanzas./Pero dedicado a la creación:/ No puedo.//No quiero.//No sé.//Hacer lo contrario.

La obra de Ricardo Limassol la podemos leer gratis en internet, un rasgo más de esta generación que vive adicta de las redes sociales, a las drogas. Llena de tedio, aburrimiento y desazón; producto del crecer y darnos cuenta que todo es distinto y la vida que palpitaba afuera era una ilusión. Su vitalidad, su nueva manera de hacernos sentir la poesía es admirable, sigamos a este capitán hasta que encontremos algo mejor que hacer.

Acá el link www.ricardolimassol.com