Cuando comencé a leer todo lo relacionado con la alt lit,
antes de que viviésemos todo este embrollo que al parecer la ha destruido,
cuando el mundo era lindo, cuando descubríamos lo que siempre estuvo allí,
antes de todo eso, cuando comencé a sumergirme en internet como un suicida en
al mar, todo floreció. Entonces era tres o cuatro años menor y mis blogs sobre
pornografía eran un asco sin gracia erótica, todo iba en declive, pronto vi que
todo estaba perdido. Entonces leía a David Foster Wallace. El término New spleen viene de una reflexión que hace Luna Miguel, ella
también exploraba eso que yo había comenzado a conocer. Recuerdo que a quién
leí primero fue a Jordan Castro en un blog que después quise buscar y nunca
encontré. Sucedió igual cuando en un blog leí el eee eeee eeee de Tao Lin
traducido al español y luego desapareció, sin más. Ella también leía new
wave vomit y en un intento por nombrar lo que estaba conociendo llamó a
todo ello New Spleen, esta era la forma de nombrar a la alt lit, pero new
spleen, pienso, es mucho más que eso, es nuestra forma de vida, de vivir en la
red, de ser en ella. Sólo pienso en literatura mientras escribo esto, es la que
importa. El google traductor que desprecié constantemente se convertiría en mi
página favorita. Tantas cosas, tantas lecturas que paulatinamente fueron
desapareciendo de internet. Lamenté cada vez que veía morir uno de aquellos
blogs, new spleen nace de esa sensación, quería un lugar en el cual preservar la literatura que me gustaba. Lo retomé luego de abandonarlo
casi un año. Ya había sucedido todo lo de la alt lit en español, lo de los
perros románticos, y todo lo que surgía en español a través de internet igual
que sucedió años pasados con la alt lit norteamericana, aquí también hay un new
spleen. Comencé a invitar a la gente para que me escribiera, para que me
mandara sus textos de ficción, los publicaría sin problema, sin ningún criterio
editorial, sin ninguna censura, lo que he hecho no ha sido distinto a lo que ha
hecho la editora Ana Carrete con new wave vomit o Luna Miguel con el blog
tenían veinte años y estaban locos, tampoco es distinto a lo que hace ahora
Electric Cereal, o lo que hicieron y siguen haciendo una cantidad inconmensurable
de blogs… este es uno más de ellos. Se han unido y han escrito a New Spleen
gente que admiro, Luna Miguel y Antonio J. Rodríguez (España), Vicente Monroy (España), Ignacio Irulegui (Argentina), Miguel Avero (Uruguay), Fabián Buelvas (Colombia)… gente que me place haber conocido y
leído como Martín Rangel o Marianna Stephania. Aún hay más, el blog sigue actualizándose
y están invitados a escribir y publicar en él. New spleen es el blog de la
nueva narrativa, y más o menos esta ha sido su génesis.
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domingo, 26 de octubre de 2014
viernes, 29 de agosto de 2014
Los Perros Románticos
Unas Palabras*
He comenzado a escribir estas líneas más de un centenar de veces. Meditaba sobre qué escribir mientras tenía la página en blanco. Cuando comenzó todo esto no teníamos la idea del camino que tomaríamos. Éramos personajes de Kerouac haciendo auto stop de libro en libro, de autor en autor, vagando por la red en busca de vida. Estar on line es nuestro on the road. Estábamos muy nerviosos antes de salir al aire, luego todo fluyó como si lleváramos tiempo haciéndolo. J. S. Montfort al siguiente día habló de lo sucedido en Hermano Cerdo. Su comentario está lleno de empatía, lo que se hace es valioso, no porque seamos nosotros, sino porque cosas como estás hacen de la literatura algo vivo. Algo que ya no espera un autor y un lector, sino que fluye en un profundo dialogo entre ambos. Los autores también son lectores. A Montfort le hizo falta la presencia de Meza, igual que a todos nosotros. Según nos informaron tuvo un problema personal que le impidió conectarse. Había confirmado su asistencia días atrás, él era nuestra preocupación porque tampoco se presentó al recital durante el lanzamiento de una antología que lo incluía. La presencia de Yaxkin el sábado nos tranquilizó, pero uno nunca controla esas cosas. Darío rodríguez desde Colombia nos ve saltar a un vacío esperanzador, hermoso, lleno de frenesí: a indagar en lo literario aunque los desastres minen casi todo a su alrededor.
María Yuste en España escribe en su blog y recoge algunas palabras que pronuncie en algún momento, me gustan. Cuando iniciamos con el grupo de Facebook sólo éramos tres personas soñando. Sentíamos uno por el otro un amor fraternal, de hermandad. Soñamos juntos, pero nunca nada como esto. O como lo que ha sucedido. La razón por la que he comenzado y reescrito tantas veces esto es porque no puedo ser objetivo (un gran problema), pero ¿quién puede ser objetivo con todo este amor ahora en el pecho? Sobre el hangout del primer día hubo selfies frente a la pantalla de los ordenadores con nuestras caras con gestos divertidos. Un par de personas se conectaron al hangout para verlo desde sus televisores. Aquí hay lectores y autores. Todos los somos. Aprendimos, igual que David Meza, “que quizá, incluso, la poesía es”. Carmen Juan en “la Palabra Justa” dedica unas palabras al hangout. La Revista Coronica de Colombia también reseña el hangout.
Pero no es precisamente de nosotros los que vale la pena hablar, de esto que es tan nuevo. No habríamos hecho nada si no hubiéramos estado vagando por todo internet bebiendo de fuentes de poesía nueva. Recordemos lo que ha hecho en inglés Ana Carrete con “new wave vomit”, o lo que a la par, en español, ha hecho Luna Migue con “tenían veinte años y estaban locos”. Así que todo esto también es de todas esas personas que en silencio, sin mucho ruido -como lo escribe Darío Rodríguez en su columna- han hecho una labor hermosa por la literatura. A ellos hago mención, a ellos esto.
A Hermano Cerdo que en voz de J. S. Montfort escribe: Esto fue muy bonito de ver, pues aquí en hermano cerdo desde siempre hemos participado en un sentir análogo y la revista ha querido ser un punto de encuentro entre escritores, geográficamente dispersos, pero unidos por la pasión común de la literatura.
A la Revista Coronica que hace un buen trabajo al recopilar autores colombianos.
A Stanislaus Bhor y su hoguera para que arda goya.
A Darío Rodríguez y Rubén Higuera por sus conversaciones con nadie
A Luis Silva y su Electric Cereal
A Héctor Hernández Montecinos y su trabajo en las antologías
A Arturo Sánchez y su Palpitatio Lauri
A Daniela Camacho y su Habitación de la Heroína, uno de los primeros blogs que leí y que trataba de ir presentando nuevos escritores. A ella un abrazo enorme.
A todas la personas que desde sus blogs llenan las pantallas con sus traducciones: José María Martínez, Jesús Carmona-Robles, Óscar García Sierra, Caterina Scicchitano, Martín Rangel (creo que olvido algunas, perdónenme)
A todos esos lectores clandestinos, a esos que han estado siguiéndonos, sobre todo a ellos: lo lectores
A los autores y proyectos editoriales que no han tenido el miedo de dejar sus libros libres para descargar desde internet, sin esas acciones no seriamos posibles.
A todos
Sé que olvido personas y proyectos, les doy mis disculpas, pero siéntanse representados en todo lo que ha sucedido, sin ustedes nada hubiera sido posible.
A Luna Miguel y a Kevin Castro, un amor infinito.
Les abrazo a todos, esta es su casa, esto es de ustedes.
*Este texto fue escrito para Los Perros Romanticos
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