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lunes, 16 de marzo de 2015

Carlos Astier



El pasado 6 de marzo se lanzó en la Universidad del Valle el tercer número de la revista de literatura Lexikalia. Su lanzamiento contó con la participación de Carolina Sanín. Entre sus páginas un relato que había escrito hace algún tiempo aparece. Se llama, Carlos Astier. Un relato que intenta ser un pequeño guiño a El juguete rabioso de Arlt, pero que, claro, se queda corto. Sin embargo, gracias a los editores de la revista universitaria por tomarlo en cuenta. Aquí abajo dejo el link para que puedan leerlo, en una próxima les dejo el link de la revista (a penas los editores la suban a la red).

Aquí pueden descargar y leer el relato. 

domingo, 13 de julio de 2014

Aquí supuestamente hay una fiesta



Se detiene frente a una pared, saca algo como una hoja de cuaderno de su bolsillo, la arruga y la dobla. Trata de darle forma de no-forma. La pone contra la pared, saca su cámara y dispara indiscriminadamente, en repetidas ocasiones, a la hoja puesta contra la pared. Él se mueve de un lado a otro. No se escucha el sonido de la cámara porque hay música muy alto. Le digo a Lorena que siempre me han parecido tontos los fotógrafos. Ella me pregunta el porqué. Trato de explicarle mis razones. Ella sonríe y dice que no sabe. Creo que piensa que he sido un idiota por decir aquello.  Supuestamente aquí hay una fiesta. Pero las personas están distantes. La música que tocan es como tecnocumbias muy modernas y cools y muy en onda que me parecen detestables. Tocan una salsa y quiero bailar. Esperamos a Marcela. La fiesta también es la fiesta de los exnovios de Marcela. Están por ahí, por todos lados, en la terraza oscura en donde supuestamente hay una fiesta. Le muestro a Lorena la reunión singular de personajes. Lorena dice que tal vez ella los invitó. Pienso que sí, tal vez. Hablo de libros de forma absurda, en realidad no quiero hablar de literatura pero no sé de qué más hablar con Lorena a quién no veía en semanas.

Andrés está follando con Milena, me dice. Le pregunto que cómo. Me dice que no sabe, que escuchó que estaban saliendo, le preguntó a Andrés y este contestó afirmativamente. Le digo que cómo sabe que están follando, tal vez sólo salen. Me ve como si fuera un ingenuo. Le digo que siempre me ha parecido Milena una mamacita y que Andrés es un malparido. Me dice que está de acuerdo. Siempre he querido estar con ella, le digo. Todos han querido estar con ella, me dice Lorena viendo a una pareja que intentan bailar sin lograrlo. Le cuento que estoy follando con Caro. Caro es divina, me dice. Lo sé, digo. Me pregunta que cómo. Veo que el fotógrafo ahora nos dispara a nosotros y giro el rostro, me pongo tenso. Odio las fotografías. El tipo se acerca, se agacha y trata de tomar algo de nuestros rostros. Quiero captar la esencia de la noche y el alma que veo en tu rostro, le dice a Lorena. Ella ríe, pero es una risa incomoda. La luna está hermosa, dice una chica que ha estado junto a nosotros todo el tiempo. Ella habla con alguien más, pero dice aquello de la luna para llamar la atención del fotógrafo quien levanta su rostro y dice que es verdad. El fotógrafo comienza a tomarle fotos a la luna. La chica junto a nosotros nos mira, sonríe y nos guiña un ojo. Hacemos lo mismo. Comenzamos a conversar con ella y con alguien más quien, pienso, es su novio.

A la madrugada me encuentro con una chica en uno de los baños del lugar. El lugar es una casa enorme. Ha sido adecuada como lugar de cultura y arte. Creo que no hay mucho que mostrar, sin embargo es algo que tiene futuro. Me hace sexo oral, tengo lo ojos cerrados. Todo está oscuro porque no encontramos el interruptor de la luz. Escucho que tocan la canción “Espiritualmente”, me encanta aquella canción, pero no es la canción que conozco, sino una versión más pachangera. Me digo que es una lástima. La chica alumbra con su celular. Pienso por un momento que se le ha caído algo. Luego me doy cuenta que habla por whatsapp con alguien. La tomo de la cabeza y me muevo violentando su boca. La felación se hace agresiva. Ella no suelta su celular. Me dice que le gusta. Me pregunto si le estará escribiendo mensajes a alguien contándole lo que está haciendo. Fantaseo con esto un poco. De pronto ella se hace a un lado y vomita. Sin embargo no suelta su celular. Salgo de la habitación asqueado y abrochándome el pantalón. Casi tropiezo con una chica con la que salí una vez. Una amiga de Marcela que conocí en su fiesta de cumpleaños hace algunos meses. No recuerdo su nombre. Le sonrió. Ella se asoma al baño, enciende la luz (el interruptor estuvo todo el tiempo en nuestras narices) y ve a la chica tumbada en el suelo, junto al vómito, cagada de la risa y escribiéndole a alguien. Salgo de allí para buscar a Lorena.

Marcela llego dos horas después de la hora prevista por ella misma. Llegó con su novio. Hicimos caras y comentarios indirectos acerca de sus exnovios. Ella sonreía. Lorena y Marcela quizá sean las únicas amigas que tengo. Me gustaría follar con ellas. Estamos sentados en una mesa con dos personas más que presentamos a los recién llegados.  El fotógrafo viene a saludar a Marcela, le toma fotografías. Hay dos fotógrafos más tomando fotos del suelo y a los pies de la gente. Los veo agacharse y rodar por el suelo. Estallo en risas. Esto fue cerca de a las 11 de la noche. Entonces apenas habíamos tomado la primera botella de Blanco.

martes, 19 de noviembre de 2013

y a la Tierra, más chica, se hacían de un raro color

Iba en un taxi saliendo del barrio El Ingenio, la radio del vehículo sonaba suave, sintonizaba una emisora en la que tocan salsa todo el día. Seguí la canción en la mente, cantándola. Volare, oh oh. Cantare oh, oh... el sol estaba radiante, tomamos una avenida en la que había mucho verde, pintaba seccione del cerebro, y el cielo azul, y todo extasiaba. El conductor del taxi cantaba, golpeaba su tablero y el volante imitando la percusión o la clave, la clave de la salsa. ¿Era un nuevo comienzo, el mismo de la primera vez que vine a esta ciudad? rostros que nunca había visto en mi vida me sonrieron al saludarme. Gente que no tenia idea existiera me estrechó la mano. Es trabajo, me decía, trabajo y nada más; es la vida. Tengo una sensación extraña en el pecho. Soy demasiado ingenuo, la verdad es que soy yo el rostro nuevo en todo esto, la mano la estreche yo y la sonrisa fue mía. Sólo es la vida, nada más. Lo veo, ahora estoy ahí. Azul, pintado de azul... y no es Puerto Rico.


sábado, 16 de noviembre de 2013

Una reseña para Rockombia.com

Una reseña para Rockombia.com sobre la visita de la banda norteamericana a la Ciudad de Cali.

Back From Beyond, Massacre en Cali

El pasado 10 de Noviembre llegó a Cali una de las mejores agrupaciones de death metal estadounidense, la cita con Massacre se llevaría a acabo en Alterno Bar, las bandas que acompañaron en esta ocasión a los estadounidenses fueron “Thrash So What”, de la ciudad de Cali, a pesar del poco público a la hora de su presentación (8:40 p.m.) hicieron cabecear y gritar a algunos con “Estupid Wolrd” y “So what”. A ellos le siguieron desde Bogotá “Perpetual Witness”, luego continuaría “Aggresive”, la banda pereirana, antecedió a Massacre en la noche, tocaron sobre las 10:40 p.m. y dejaron una gran impresión. “Corrosive Entretaiment” fue la primera canción de su presentación.

Schneider, su vocal, tomaba grandes sorbos de una botella de Domecq mientras desafiaba al público a seguirlo. Los jóvenes tan sobrios de antes del concierto, eran una maquina amenazante sobre el escenario. “Idiosyncrasy” y “Farethheint” sonaron. En el intermedio entre una canción y otra un par de asistentes tomaron el micrófono para decir algo que en resumidas cuentas dice así: Matémonos está noche, hijueputas… matémonos. Le siguió “1984” y “White Empire’s Greed” que iniciaron un menguante pogo pero que dejaría al público en caliente para el plato fuerte. Fueron despedidos con aplausos.

Alrededor de la media noche Massacre subió al escenario. Hubo una espera ansiosa en el público mientras realizaban la prueba de sonido. La gente gritaba o aplaudía a destiempo, por iniciativa propia, la ansiedad consumía. Poco antes, de la aparición de la banda norteamericana, el lugar comenzó a mostrarse realmente lleno. Afuera muchos asistentes a Alterno Bar esperaron por Masacre, sólo por ella, y entraron cuando el rumor de su toque era real. “As We Wait To Die” fue la canción con la que comenzaron, el riff de Rick Rozz en la guitarra fluía por las venas, el doble bombo de Mike Mazzonetto en la batería aceleró el corazón y el grito de Edwin Webb nos dijo que todo ya había comenzado. Lo que con sonrisa se preveía; el pogo fue a muerte. Terry Butler en el bajo movía la cabeza violentamente, todos lo imitaban, todos en el público levantaban el puño, todos danzaron hasta deshacerse.





Un gran clásico le siguió a “As We Wait To Die”, “Dawn of Eternity” cuya intro acordó un grito espectral en el público, Massacre apuntalaba una noche de éxito. Luego tocaron “Biohazard”. La gente enloqueció, los asistentes se comportaban como la marea que antecede un tsunami, replegándose y luego chocando contra lo que estuviera en su camino. En medio de la canción se escuchaban con más dinamismo los insultos. El odio fue fraternal, golpes iban y venían, el momento es ahora. Las cabezas acompañaban el endemoniado riff, los cabellos rasgaban el aire. “Defeat Remains” fue la siguiente. Algunos embebidos de música, de alcohol y drogas subieron al escenario para lanzarse hacia el público, gesto que fue rápidamente imitado por otros. Al finalizar la canción se escuchó un “Terry... happy birthday” Terry sonrío y saludo. Un dislocado Happy Birthday se cantó luego, las cabezas estaban revueltas, los cuerpos exhausto y no respondieron cuando Webb, el vocalista intento coordinar la celebración.

La banda tocó “Succubus” seguida de “Chamber of Ages”. El momento de locura colectiva lo creo “Back From Beyond” cada canción era mejor que la anterior, y el público respondía con una danza desenfrenada e insultos redundantes. “False Revelation” agudizo el momento insano, Rick rozz se cubrió el rostro con una sombría máscara sonriente, recuerda al guasón, ese amigo incondicional del caos. En el intermedio de cada canción lanzaba hacia los asistentes picks, Terry hacia lo mismo.

Cuando llegó “From Beyond”, ese clásico que todo amante del Metal ha escuchado al menos una vez hizo que las cabezas perdieran el control; se repartían golpes; se imitaba el toque de la guitarra en el vacío: se golpeaba al aire con el puño; se cantaba; se blasfemaba, las puertas del más allá estaban abiertas. Un hombre se subió al escenario para lanzarse, pero cayó al suelo sin que nadie lo recibiera, todos estaban en lo suyo, y por más frío que fuera el ambiente atrás, en las últimas filas de los asistentes, no había cerebro que no bailará con la clásica canción. “Corpose Grinder” y “Mutilation” concluyeron.


Luego de la épica presentación, le continuaron algunas fotografías y agradecimientos de la banda hacia el público y la ciudad. Eran las 1:47a.m. y los cuerpos estaban agotados, fue una masacre, Terry, Rick, Edwin y Mike hicieron de las suyas. La gente de Aggresive también se mezcló con el público, en el que también estaban las chicas de Virgin Killer y el guitarrista de la banda Estigma de la ciudad de Cali. Una noche que probablemente no se repita, una noche de demonios. 

domingo, 4 de agosto de 2013

David Morán, Bestiario


En la sala de Proartes se está exhibiendo la obra de David Morán, Bestiario. Pinturas en lienzo y tabla con recortes de revistas pornográficas que en nada sirven a su función primera; una vagina es una uña; penes erectos diabólicos cuernos;  lenguas viperinas que de cerca son lenguas frotando clítoris hambrientos. Las apreciaba acercándome y alejándome. Las pinturas que dibujan siluetas y cuerpos de mujeres desnudas, en topless, provocadoras. Casi en su mayoría cíclopes; en el desarrollo de la experiencia extraña la figura que simula los dos ojos en forma de estrellas. Una mujer estaba junto mío, vio dos pinturas y luego abandonó la sala maldiciendo, al artista supongo, a la sala quizá, a la sociedad sin duda.

Este Bestiario es más interesante aún porque envuelve la experiencia de la juventud; colores pop, el espíritu animal de las noches y el tedio de las tardes. Jóvenes que experimentan con drogas, sin rumbo, como es la vida, la que ocultamos, este Bestiario es algo propio de ese dialogo, es arte. Quiénes son las figuras de esta nueva colección de bestias llenas de pornografía, risas, cíclopes a los que sin duda “Nadie” ha dejado ciegos: La zorra, La puta, La dulce, La putita; eufemismos de nuestra doble moral. Todos entendemos hacia donde apunta, hacia las ninfas que han corroído nuestros ojos, al mundo que con sus manos de risa nos deforma, a los cuernos del porno que azotan; la sociedad grita ¡Ole!. Las lenguas de piel tersa y fotografías del porno de los 80’ toda una exposición en crisis de una sociedad en crisis.

Salían de la sala un par de jóvenes cuando entraba, expresión anodina, me divertí mucho viéndolos. No recuerdo el nombre de todas las pinturas “mixtas”, así se catalogan por el uso en este caso de la pintura y las figuras de papel. No hay evidencia en la red del artista, no hay comentarios, es extraño. Tal vez pertenezcan estas bestias a un templo que hay que mantener en secreto y, sólo quienes han desvelado las inscripciones en sus pieles enfermas -como sucede con los personajes de Lovecraft- ven un cruel destino. Hubiera sido mejor escapar.

¿¡A esto llaman arte!? Comentó un viejo cuando salí de la sala, ¿a esto llaman vida?, pensé como contrapregunta. Fui al baño. Abandone la sala Proartes. 

Siento en la oscuridad, en la que escribo esto, el aliento enfermo de una bestia que traga semen, escucho pasos como choques de dos cuerpos húmedos; Honey, recuerdo, Hot, Blowjob, Ass, la memoria me oprime y no sé si pueda terminar de escribir. Fuck You, escucho susurrar a mi oído. Tiemblo, tomo pastillas calmantes, bebo café y pongo música; no es nada, no es nada, me digo.



sábado, 3 de agosto de 2013

Noche


El cigarro en la boca
Crea estelas de humo, el alma en cenizas sigue el
Camino hasta llegar al habla;
Fuego e infierno hay en el abismo de su prisión.
                                                     Lenta
  Silenciosa
                                            Dormida
Bonham estrella unas con otras
Las nubes. 
Centauros borrachos bailan
Seducidos por stripers de cabello largo.
Distorsiones quiebran el cielo.
Solos azules delinean otras constelaciones.
Alcohol llena la copa mientras una cucaracha
al otro lado de todo lugar pasa.

Blues in Cali


lunes, 22 de julio de 2013

Centro-libros-búsqueda

Salí hacia el centro, debí esperar veinte minutos el autobús. Hacía un calor terrible a pesar de que ya caía la tarde, eran cerca de la cinco. Pensaba en comprar algunos libros de poesía, pero no los conseguí. Había una pequeña feria de libros usados en la plaza de San Francisco. La oferta se limitaba a dos enormes secciones sino tres en lo que a literatura respecta, en una estaban los dinosaurios, los libros que son el lugar común de cualquier biblioteca; Dumas, Irving, Homero, Balzac, Dostoyevski etc... por otro lado los bestseller baratos en los que incluyo ciertos recovecos de nuestras letras colombianas; Riso, Cohelo, García Marquez, libros para descifrar los sueños bla bla bla. Había otra sección de autores nuevos, libros nuevos vendidos como baratijas, los nombres no podría recordarlos todos, una cantidad enorme de autores que nunca he escuchado nombrar. Algo se me removía dentro al verlos arrumados llenos de polvo. No son libros malos, pensé, no podrían serlo. compré tres libros de ese arrume lleno de polvo y abandono. Las horas, Cunningahn. El vuelo de la libélula, Page. Estoy vivo estoy libre, Restrepo. cuando llegue a casa averigüe sobre ellos. libros con buenas reseñas. autores con cierto éxito en otras tierras. Llegue desilusionado de la feria pensaba buscar algo de poesía, tal vez algo de los beat, Bukouski, algún libro de Foster Wallace dejado de lado, algún cierto espectro de Joyce; nada. Poesía colombiana tampoco había, conseguí un libro de Onetti luego de buscar mucho. Me dejó un sinsabor el dejar La casa Grande sólo porque no me alcanzaba el dinero, el único libro de Marquéz que vale la pena El Coronel no tiene quien le escriba se me quedó perdido. Algo que considero una joya rescate de ese polvo enfermizo, un libro de ensayos dedicado al poeta William Carlos Williams por parte de sus contemporáneos; Pound, Lowell, Marianne Moore, Wallace Stevens, etc, y en el que viene un texto que según el editor no ha sido retomado en otros libros, se trata de la prosa en Spring and all. Estoy completamente feliz...

martes, 16 de julio de 2013

Tres, poema

Ella trajo dos cervezas
una para mí, otra para ella
me la ofreció con una sonrisa
la brindamos sonriendo
la bebimos sin hablarnos
sólo escuchando la música
hasta el silencio.

**
-la delgada línea de tu cuerpo se parece al jazz, dije
ella me vio tratando de entenderlo
-¿de qué estás hablando?, preguntó con una sonrisa
-no lo sé, contesté. reímos por un buen rato
hicimos el amor en la alfombra
nos interrumpían fugaces miedos
 (improvisaba).
su mirada en la mía brillaba; recordé las fotografías de Miles
en el hall de un bar. Brilla como su trompeta, pensé.
-Tú eres música.
me besó.
-Improvísame, contestó poniéndose sobre mí.
suena Kind of blue, el ácido se deshace en las lenguas
estalla en los besos y luego todo es alegría
fiesta, melodía que besa los senos y
solloza en la piel.
se exhalan como el humo de un cigarrillo
 palabras respiradas por los oídos
se deshilvanan bailando
mientras los cuerpos se aman... 

**
Incendiada has muerto de la mano de Dios
destruida contra el suelo
tu voz rompe los espectros y sacude
de su lugar a los vivos.

aun así eres viva y te llamas deseo
melancólico blues, extraña enfermedad te toca
tus silencios son hermosos porque no evitan tu presencia
pero enferma caes al olvido
a la quietud de mis manos que te desean.



viernes, 12 de julio de 2013

Tres de la mañana.

Caminé desde "El lugar de Don Hebert" hasta la calle cuarta con quinta, sobre el puente que cruza para ir hasta el hotel Interntinental. Eran las tres de la mañana, y habían cerrado el bar. Tenia una cerveza en la mano que llegando al Club Noel tiré. Hacia un poco de frío. En el camino rostros se iban encontrando, se reconocían como gente del mismo clan, de la misma noche. Por la quinta íbamos subiendo. Cuando hube llegado al puente me senté en una banca hecha de cemento junto a una señora que asaba arepas, chorizos y servia tintos. Me tomé un tinto primero, luego comí una arepa con chorizo, luego otro tinto, luego me quedé dormido. -Hágale que yo le cuido el sueño, me dijo la señora. habían tres personas más en esa banca, todas esperando la mañana con la misma esperanza o con la misma desidia, cualquier cosas era lo mismo; nadie quería volver a casa. 

Antes de que amaneciera desperté, a mi alrededor habían taxistas y un travestí abriendo la boca para morder una arepa con chorizo. Buenos días, dije. Me sonrieron... -¿Estuvo buena la fiesta? me preguntaron. Respondí con otra pregunta... ¿Estuvo bueno el negocio? ambas o él y ella, el travestí y la vendedora hicieron gesto de que cumplieron, los taxistas no me escucharon. A las seis de la mañana esperaba el bus para volver a casa, la vendedora hacia un tinto con lo ultimo de carbón que le quedaba y el travestí seguía derecho por la calle cuarta abajo, como quien va para "La Merced". Me senté en la banca de atrás. De ahí a casa eran aproximadamente veinte minutos y en ellos trate de revivir cada momento de la noche. Cada canción. Me iba quedando medio dormido y los baches me despertaban arrojándome hacia adelante. Una mujer presionaba el timbre pero no funcionaba, gritó al conductor cuando este pasó de largo por la parada. El conductor del bus gritó a la señora. Ambos se gritaron luego. Las puertas se abrieron, la señora bajó balbuceando, el conductor frunciendo el ceño vigilaba por el espejo. sonreí por un momento, la señora tenia razón, pensé, pero no debió reaccionar así.

Cuando llegue a casa me acosté a dormir. Antes había vomitado en la raíz de un árbol. Tome el camino que rodea al parque para no llegar pronto. Probablemente aun estaba mamá en casa y no quería encontrármela ni escuchar su sermón. No soñé. El calor me despertó, tenia una sed infernal. La cabeza no me dolía. Busque algo de comer. Prendí la laptop, me conecte a facebook... 
tenia dos mensajes que no leí. Un montón de notificaciones estúpidas sobre invitaciones a juegos; debo bloquearlas, me recordé.  Me fui a bañar para quitarme un poco el calor, me sofocaba, me quede bajo la ducha un rato, recordando un viejo blues, Love in vain. Me vestí y salí. Baje hasta La Tertulia, pero no había nadie conocido allí. Compre dos cervezas a la vendedora que se hace en la esquina, también le compre un cigarrillo. Recuerdo escucharla hablar con un tipo de una camioneta sobre lo difícil que iba el negocio.

por la avenida del río se escucharon dos disparos, gire el rostro, una motocicleta 115 montada por dos hombres pasó de largo sin respetar el semáforo frente a una jugeteria. Seguí caminado escuchando el ruido de las ambulancias y las patrullas policiales. Conteste una llamada en mi celular. 

-Halo, dije
-Hola, ¿Qué pasó?, dijo la voz, ¿Dónde estás?
-No pasa nada, voy caminando... aun no sé hacia dónde ¿por...?
-Nada, No lo olvides.
-No te preocupes, ayer en la noche me lo recordaron y también me hicieron saber que ha empezado el juego.
-¿Quien te lo dijo?
-Debo colgar...
-Espera...
-...

Tres hombres venían tras de mí, no los había notado hasta cruzar la calle para tomar el camino que lleva al nuevo Bulevar junto al Río Cali. Aceleré un poco el paso. Ellos también,  las sirenas se silenciaron dos calles atrás. Estoy solo. Me pongo un poco nervioso. Siento sus pasos atrás de mí, en cualquier momento me abordaran, pienso. En ese punto de la ciudad tenia pocas alternativas, una era girar hacia a plazoleta del Centro Administrativo pero, muchos espacios vacíos son un problema. seguir adelante era llegar hasta la calle 15, junto a la Ermita y ese era un peor sector, gire por lo que queda de la vieja arquitectura de la ciudad. Mala Idea. 






miércoles, 10 de julio de 2013

On the road





Caminamos en la mañana subiendo desde Pance, cruzamos cercas de púas, saltamos troncos deteriorados. el camino era estrecho en la ladera… mucha vegetación, mucho barro y hojas muertas. caminamos cerca de 40min. hasta llegar al río. la semana anterior lluvias provocaron pequeños deslizamientos en algunas secciones del camino, tuvimos que saltar o pasar sosteniéndonos de raíces que brotaban de la herida tierra. luego el agua… cayendo desde una cascada en la que Amarilla, Sandra y yo nos deshicimos del barro que nos moldeaba, del smoke en nuestras almas y del hedor de la ciudad.

domingo, 7 de julio de 2013

Cognac blues... tarde en Cali

Cognac blues

En el cielo obtendrás lo que te mereces
Ese cielo que será
indiferente a este
perro indiferente
(Sin embargo la honesta indiferencia
sería mejor que las palabras huecas)

(...)
                                        
11th Chors
Brown escribió un libro llamado
El Blanco y el Negro
              
                    Ciudad narcótica
                                encendiendo

                                    Las Cataratas de la Ira ~~
                                                  
                                                            (el músico se detiene,
                                                       cavilando en el estrado de la orquesta)
  
 Jack Keurac


viernes, 5 de julio de 2013

Alex Velasco en memoriavisible.com

Casi siempre me pregunto dónde estará la poesía de mi generación. Dónde la gente que escribe y que es joven. Esta ciudad (Cali) suele sofocar con el calor, con esas tardes estáticas en la que el viento apenas si susurra. Cuando llega la noche suele haber un poco más de vida, de hecho toda la vida existe de noche. Y la poesía se esconde entre toda esa vida, entre las calles con sus aromas a caña, tabaco y brea. Es difícil encontrarla porque no ha sido premiada y en este pueblo a veces eso es lo que importa, que la premien en vez de disfrutarla. Pero sé que se escribe y se comparte. Así que quiero compartir algunos poemas de Alex Velasco un Estudiante de la Universidad del Valle. Sus poemas son un grito, son un frenar del tiempo para implantar un golpe a la cotidianidad, a la rutina tal vez como escuchamos nacer, del mismo modo, una voz en México, España y Estados Unidos. Leer el mismo sentimiento en la poesía joven nos entera de lo que compartimos en el mundo, del tedio, el aburrimiento y del alcohol, de ello se nutre la nueva poesía que se aleja de los concursos, de la aprobación de los profesores y la academia para saltar a la calle, a los blogs, y a las editoriales independientes.

Llegué a él mientras leía un cuento de una amiga, (escribe bien y debería seguir haciéndolo pero se niega), es una página que nunca había visitado. Me gustó, y ahora sé que hay un lugar para un poco de ficción y poesía joven y lo mejor de todo hecha en casa. Alex Velasco no sólo escribe  desde la trivialidad del día, del amor sino también es un ilustrador que ofrece junto con sus poemas otra forma de expresarlo...

Poema numero algo
Derramar los ojos hasta agotarlos
o amorfarlos, desecharlos, romperlos
a navajazos de lágrima,
a puñetazos de gemido,
a bofetadas de tristeza;
descubrir el negro infinito de sus orbitas,
introducir los dedos en ellas
y descubrir que no se tiene nada.

Rasgarse el rostro con el filo de una lágrima,
ofrecer a las palomas del parque
las últimas migajas de autoestima,
morir de un solo mordisco
atravesándose el pecho con la sombra
de un poste eléctrico y
esperar hasta que la noche
te sorba el alma por los oídos.

Intento de soborno sentimental # 7 (El corazón)
Apagó el corazón las luces de la caja toráxica y enmudeció de un momento a otro.
Se le cayeron las ramas y las hojas, mermó la presión de sus ansias y cerró las venas a tu imagen.

Antes el corazón se mordía los labios o se comía las uñas mientras soportaba tus largas esperas.
El corazón ya no se afeita ni se corta las uñas, no se compra ropa nueva o se toma unos tragos en las noches.

Corazón calvo y solitario, siento sus cabellos muertos enredarse en mis costillas. Ya no se amarra los zapatos, no se plancha la camisa. El corazón ya no palpita tu nombre: Jennifer, Jennifer, Jennifer…

Tripanosoma
Subcutáneo te recorro
Saboreo tus encimas
El trampolín de tus cartílagos
Equilibro en tus huesos mi camino lento
Como un feto me germino en la penumbra de tus orbitas.

En sueños te asesino lentamente.


Alex Velasco
Aquí la pagina: http://www.memoriavisible.com

sábado, 29 de junio de 2013

La vida, amigo, es aburrida.

Ayer en la mañana estaba medio dormido. A las diez de la mañana escuchaba a mi padre decirme cosas como: levántese, mire qué va hacer, preocúpese por conseguir cosas grandes. Quería seguir durmiendo. Escuchar esas palabras me quitaron el sueño y me hicieron meditar un poco sobre este asunto de levantarse cada mañana. Grandes cosas se traduce gran sueldo. El éxito se mide así y, éxito hasta los chicos malos consiguen, a veces eso es lo que conviene. Esa es la labor. Ese es el levántese haga algo, pero algo nunca se específica, algo es cualquier cosa, algo es llenarse los bolsillos. De nada sirven las invitaciones a recitales, ni los poemas que se regalan.

Todo me aburre. Ese frío destino que me alientan a correr es inevitable. El ganarse la vida, el sé alguien, pero no el que quieras sino el que trae pan a la mesa. Sería una virtud conseguirlo con las letras, con mis caminos vacíos por las calles y el destino frustrado que me toca. Igual que al día, me piden que me levante sólo para caer del otro lado, aburrido, dejando la noche para los bohemios, borrachos y putas… estoy aburrido de todo esto, y tal vez haya razón en las palabras que me dicen; lo que se exige de mí es lo mismo que me han dado ellos, y ellos son en la totalidad seres en los que no hallo reprenda.

Todo me aburre hasta lo que más amo, quizá porque hallo un poco de ironía en todo; en los poetas suicidas llenos de éxito, en los caballeros desahuciados de locura, en los hombres muertos de hambre y llenos de poesía. Se elige un camino en la vida, un aburrido destino en el que tratas da dejar tu voz.

Me levanté al fin y tomé a Rayuela de la biblioteca, el libro de Cortázar. Lo repasé porque todos están hablando de su cincuenta aniversario. En un capitulo que está entre los cincuenta –precisamente- un montón de locos firman ordenes sin leer y piden a gritos que maten al perro… me sentí como un loco más: Firmo donde sea, la locura me condena, pero maten al perro, maten al perro, maten al perro (leí con angustia). Luego leí a Luna Miguel, un poema de Keurac, vi un video de Dayannacam4. Hoy, cuando pienso en como el tedioso sol hace que sude mi cuerpo esperando que pasen la horas, recordé que quizá hallemos nuestra versión ideal de la vida, una profecía para el día que consuele, una canción soñada… como la numero catorce de John Berryman que leo antes de acostarme.

Dream Song 14, Life, freind, is boring

La vida, amigos, es aburrida. No deberíamos decirlo.
Después de todo, el cielo brilla, el majestuoso mar anhela,
Nosotros mismos brillamos y anhelamos,
además, mi madre me decía cuando niño
(repetidamente) “cada vez que dices estar aburrido
significa que no tienes

Vida interior”. Concluyo que no tengo
vida interior, porque estoy muy aburrido.
La gente me aburre,
la literatura me aburre, especialmente la gran literatura,
Henry me aburre, con sus aprietos y líos
tan desafortunados como los de Aquiles,

que amaba a los demás y el arte valiente, lo cual me aburre.
Y las apacibles colinas, y el gin estorbando
y de alguna forma un perro
ha sido capturado desvaneciéndose
entre las montañas, el mar o el cielo, dejándome
atrás como a un payaso.